julio 12, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - POR PRIMERA VEZ EN UN MUNDIAL, SEMIFINALISTAS


La participación argentina en el último Mundial dejó una sonrisa que sintetiza la alegría de haber realizado nuestra mejor actuación en la historia de las copas del mundo hasta 2004. La Selección nunca antes había llegado tan lejos hasta aquí. Por lo tanto, el regreso de la lejana Taipei fue un viaje colmado de felicidad en el cual la satisfacción del deber cumplido probablemente se haya apoderado de cada uno de los integrantes del plantel.
El equipo de Larrañaga viajó a la capital taiwanesa con la base del Mundial anterior, conformada por aquellos pilares sobre los cuales se apoyaba la estructura pergeñada por el técnico. Javier Guisande, Rodrigo Petillo, Leandro Planas y Carlos Sánchez habían estado no sólo en Guatemala 2000, sino también en España  96. Por su parte, para Esteban González, Diego Giustozzi, Marcelo Giménez, Hernán Garcías y Fernando Wilhelm, era también el segundo Mundial. Esta vasta experiencia internacional dotaba a la Selección de la jerarquía necesaria para convertirla, esta vez más que nunca, en candidata a estar entre los cuatro mejores.

Sin embargo, esa confianza que el ambiente del futsal depositó en nuestro representativo, al mismo tiempo se transformó en una pesada carga para un equipo que no llegaba a la competencia en el punto ideal de la preparación. Es que más de un año había transcurrido desde que el plantel había tenido la posibilidad de trabajar en conjunto por última vez. Agosto de 2003 (Copa América) fue exactamente la fecha en la que Larrañaga pudo contar con sus dirigidos antes de volver a encontrarse para China Taipei.
Las dudas no se disiparon en los amistosos previos al Mundial. En Italia, un empate sin goles frente al sub 21 local y una derrota ante la selección japonesa en la tierra del sol naciente, en un test match donde también se venció a los nipones en el otro partido, acentuaron las dudas, de cara al debut.
Para colmo, el sorteo no había beneficiado a la Argentina con un grupo sencillo. En el bunker albiceleste, se aseguraba que, teniendo en cuenta una caída contra Portugal y una victoria ante Cuba -ambas se hallaban dentro los planes- no cabía otra alternativa que vencer a Irán, un rival al que la Argentina había vencido siempre, pero jamás con facilidad.
Las especulaciones se acabaron con la presentación, ante Cuba. Al término de la primera etapa, el 0 a 0 frente a los débiles centroamericanos -rivales a los que era necesario ganarle por la mayor cantidad de goles posible-, no hizo renacer el optimismo. Sin embargo, la Selección sí obtuvo algo más de tranquilidad cuando logró concretar su primer triunfo: un 3-0 con poco para destacar frente a los cubanos. Como atenuante, vale mencionar que el cuerpo técnico prefirió reservar a los lesionados Giustozzi y González para el próximo encuentro.

En la segunda fecha, la Argentina venció 1 a 0 al poderoso Portugal. El gran triunfo, que dejó sorprendidos inclusive a muchos compatriotas, hizo crecer al máximo las chances de pasar a la segunda ronda y -lo más importante- sirvió para aflorara la confianza en un plantel que a partir de ese momento comenzó a ser consciente que las semifinales no eran una meta tan lejana. El contundente 6 a 1 con Irán, contribuyó a ratificar la idea: clasificación con puntaje ideal y otra vez entre los primeros ocho del mundo.
En el nuevo grupo, Brasil aparecía como un obstáculo casi insalvable. En cambio, Estados Unidos y Ucrania sí eran más accesibles, si bien este último equipo era nada menos que el subcampeón europeo. En el primer turno los norteamericanos quedaron en el camino gracias a un ajustado 2 a 1. En tanto, Brasil derrotaba a Ucrania 6 a 0, un resultado cuyos goles, ya se vería por qué, serían claves en la definición de la zona. En el siguiente turno los brasileños le quitaron el invicto a la Selección, aunque ese 2-1 -más allá de que la Argentina creó muchas situaciones de gol, mereciendo el empate- resultó un verdadero negocio, ya que Ucrania venció a Estados Unidos sólo por 3 a 1, lo que le otorgaba a la albiceleste grandes posibilidades de meterse en las semifinales: una victoria o un empate contra los europeos nos harían subir al podio.
Aquel partido decisivo fue disputado a puro nervio. A segundos del final, un susto mayúsculo llenó de escozor a nuestros jugadores, cuando un disparo ucraniano se estrelló en el palo, pero la Selección logró mantener el cero en el arco de Guisande y sacó pasaje hacia la elite mundial: por primera vez, estaba entre los cuatro mejores.

Los tres restantes clasificados eran nada menos que Brasil, Italia -un conjunto compuesto por una mayoría de brasileños nacionalizados- y el último campeón, España. Semejante panorama, era un motivo de orgullo para los nuestros, dado la descomunal talla de los competidores. Asimismo, el carácter súper profesional de estos países contrastaba con la realidad amateur de la Argentina. Por lo tanto, la misión parecía estar cumplida y de aquí en adelante, si el equipo de Larrañaga lograba escalar todavía más, eso hubiera sido considerado como un auténtico regalo de fin de año.
Pero eso no ocurrió: en la semifinal, Italia fue un claro vencedor y en el cotejo por el tercer puesto, Brasil nos superó por idéntico marcador: 7 a 4.  Los dos traspiés aplacaron levemente la euforia, aunque no fueron impedimentos para celebrar la conquista del cuarto puesto. La Selección, si bien no había exhibido un futsal brillante ni sus individualidades habían descollado -apenas Garcías se destacó por sobre el resto- demostró un sólido juego colectivo, merced al cual llegó con justicia hasta dónde llegó. Quedaban las puertas abiertas para seguir progresando.

FOTO: Parados: Marcelo Lombardini (PF), Javier Guisande, Fernando Wilhelm, Rodrigo Petillo, Fernando Poggi, Diego Giustozzi, Leandro Planas y Carlos Sánchez. Hincados: Marcelo Giménez, Hernán Garcías, Cristian Bresciani, Gustavo Barbona, Esteban González, Pablo Ranieri y Martín Henríquez.

julio 08, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - CON ITALIA Y EN JAPÓN


2004 (segunda parte)

Amistoso con Italia Sub-21
Montesilvano, 3 de noviembre
Dos días antes del Pre-Mundial de Brasil, a miles de kilómetros, la Argentina titular volvía a estar reunida para jugar un partido luego de mucho tiempo. En las instalaciones de Montesilvano -donde se hallaban concentrados desde fines de octubre- enfrentó a los juveniles locales. El cero, no se movió. Lo positivo, fue la vuelta a la competencia, con doce de los catorce jugadores mundialistas (sólo faltaron Wilhelm y Sánchez, quienes se sumaron al plantel unos días más tarde). Y hubo un hecho negativo: la lesión de José Mandayo, quien debió emprender el regreso. Lo reemplazó, Fernando Poggi, arquero del Ancona.
3-11: Italia (Sub-21) 0-Argentina 0

Amistosos con Japón
Chiba, 13  de noviembre
Tokio, 14  de noviembre
El 10 de noviembre, la delegación le puso punto final a su estadía europea y partió hacia el lejano oriente, ya con la presencia de los dos jugadores que faltaban. Allí, Japón la esperaba para jugar un par de amistosos. El saldo fue de un triunfo y una derrota que sorprendió. Pero se dijo que, más allá de los resultados, a esa altura lo que se buscaba era mejorar el nivel de competencia con vistas al Mundial, que ya estaba a la vuelta de la esquina. El 17 de noviembre, por fin, la Selección dejó Japón y arribó a Taiwán. Ahora sí: era la hora de la verdad.
13-11: Japón 1-Argentina 2
14-11: Japón 3-Argentina 1

Foto: se acercaba el Mundial y Esteban "Johny" González, volvería a estar en la lista argentina.

julio 05, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - CON LA CONDUCCIÓN DE ALBERTO CORONEL


2004 (primera parte)

Copa Desafío
San Pablo, 16 al 18 de enero
En el año del Mundial, Brasil organizó la cuarta edición de esta Copa, a la cual la Selección se presentó con varios futbolistas de escaso roce internacional. Ninguno de ellos formaría parte de la nómina para Taipei.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Delegado: Eduardo Rossi. Administrativo: Roberto Garaycochea. Auxiliar: Cristian Meloni.
Jugadores: José Mandayo, Juan Pablo Cabral, José Luis Godoy, Cristian Daguer y Esteban Arellano (Boca); Diego González King y Diego Guagliardi (River); Pablo Cigliano (Ferro); Sebastián Corazza y Mauro Riente (Pinocho); Emiliano Salaño (Argentinos); y Gastón Leston (Racing).
16-1: Argentina 0-Brasil 3
18-1: Argentina 1-Brasil 3

Buenos Aires, 27 de julio
Amistoso con Ferro Carril Oeste
Este compromiso fue encarado de manera más que amistosa y en carácter de combinado, ya que se estaba enfrentando a un equipo de club y no a otra Selección. El motivo del encuentro fue el cumpleaños número cien de la institución de Caballito, cuyos simpatizantes no se privaron de festejar a lo grande en un colmado Gimnasio Héctor Etchart. La Argentina alistó a seis jugadores del torneo local (José Mandayo, Fernando Wilhelm, Sebastián Corazza, Juan Pablo Cabral, José Godoy y Gastón Leston) y cuatro de la legión extranjera, que se hallaban de vacaciones en el país: Hernán Garcías, Carlos Sánchez, Esteban González y Marcelo Giménez. La Selección, luego de ir en ventaja 2-0, quitó el pie del acelerador y un tinte más informal se adueñó del festivo espectáculo puesto en escena por los Verdolagas, que se reforzaron con antiguos y reconocidas ex figuras, como Leandro Planas, Marcelo Barbona y Leonardo Ruiz.
27-7: Argentina 6-Ferro Carril Oeste 7

Pre-Mundial de Selecciones
Brasilia, 5 al 7 de noviembre
Exceptuando aquella presentación informal en el Centenario de Ferro, la Selección no volvió a juntarse hasta la etapa preparatoria para el Mundial. Existió la intención de participar en otra edición de del KL5 de Malasia, pero el país asiático, por problemas de política interna, desistió de organizar el torneo que en su edición 2003 había obtenido la Argentina. Además, se frustró un test-match con Irán con fecha para septiembre, dado que los iraníes no confirmaron la invitación luego de haberla realizado dos meses antes.
Ante la inminencia de la Copa del Mundo, la Argentina sí aceptó una invitación para el Pre-Mundial de Brasilia. En el ánimo de Larrañaga no estaba desoírla, pero el entrenador se vio en una encrucijada: para la misma fecha, ya estaba previsto el inicio de la preparación para el máximo torneo, que tendría lugar en Italia, en razón de evidentes ventajas económicas y deportivas. El técnico sacó un as de la manga, convocando a un entrenador alterno para que efectúe el viaje a Brasil. Beto Coronel, que acababa de ser campeón con su Argentinos Júniors, resultó el elegido. Larrañaga también designó un ayudante de campo: Cristian Meloni. En cambio, fue Coronel el que escogió al resto de sus colaboradores y a los futbolistas del torneo local que nos representaron en el cuadrangular, en el que además intervinieron -todos con sus selecciones titulares-, Australia, Tailandia y obviamente Brasil.
En el debut, la Selección cosechó una derrota inesperada con Tailandia; después, se reivindicó contra los australianos y, por último, perdió con Brasil. Los argentinos presentes en el estadio coincidieron al referirse a una buena actuación del equipo nacional en el partido despedida. Por diferencia de gol, los dirigidos por Coronel obtuvieron el segundo puesto.
Delegación:
Presidente: Damián Dupelliet. Delegado: Pío Fernández. Adminitrativo AFA: Leonardo Viescas.
Cuerpo Técnico: Alberto Coronel (director técnico); Cristian Meloni (ayudante de campo); Alejandro Magno  (preparador físico); Sebastián Mansilla (médico).
Jugadores:
Juan Pablo Cabral, Cristian Daguer y Marcos Escobar (Boca); Luis Nica y Emiliano Salaño (Argentinos); Juan Gramuglia y Guillermo Lamborizio (San Lorenzo); Pablo Cigliano y Martín Amas (Ferro); Daniel Britos y Diego King (River); Sebastián Corazza (Pinocho).
5-11: Argentina 2-Tailandia 3
6-11: Argentina 6-Australia 1
7-11: Argentina 1-Brasil 5

Foto: el equipo dirigido por Beto Coronel, en Brasilia 2004. 

julio 03, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - A BRASIL, POR SEGUNDA VEZ CONSECUTIVA


2003 (segunda parte)

Copa América
Asunción, Paraguay, 26 de agosto al 2 de septiembre
Luego del gran triunfo de junio, la Selección aplicó otro espectacular golpe, venciendo a Brasil por segunda vez consecutiva, ganando la Copa América -que en esta oportunidad tenía carácter de Eliminatoria- por primera vez y clasificándose para Taiwán, subido a un sensacional momento futbolístico.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Administrativo: Rubén Slipak.
Jugadores: Fernando Wilhelm (River); José Mandayo (Boca); Javier Guisande, Leandro Planas, Gustavo Barbona, Diego Giustozzi, Carlos Sánchez, Hernán Garcías, Rodrigo Petillo, Marcelo Giménez y Esteban González (Italia); Martín Enríquez (Brasil).
Grupo A: Brasil, Colombia y Bolivia.
Grupo B: Argentina, Venezuela y Ecuador.
Grupo C: Paraguay, Uruguay, Perú y Chile
27-8: Argentina 6-Ecuador 2
28-8: Argentina 5-Venezuela 1
Fase Final
30-8: Argentina 2-Paraguay 2
31-8: Brasil 0-Argentina 1
1-9: Argentina 7-Uruguay 4 

II Copa Pirámides
El Cairo, Egipto, 4 al 8 de octubre
La segunda edición de esta copa sirvió para que el plantel que sería la base de Taiwán 2004 estuviera -sin saberlo- reunido por última vez antes del Mundial. Aún a pesar de algunas ausencias de importancia como la de Sánchez, para Larrañaga, ya no habría otra oportunidad de juntar a esos muchachos que tantas satisfacciones le habían dado. Tendría que esperar exactamente un año para hacerlo. En cuanto al torneo de Egipto, dos triunfos y un empate frente al subcampeón europeo (que venció por penales) redondearon una aceptable actuación y un cuarto puesto en tierras africanas.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Administrativo: Ricardo Veronelli.
Jugadores: Fernando Wilhelm yDiego King (River); José Mandayo, José Luis Godoy y Juan Pablo Cabral (Boca); Sebastián Corazza (Pinocho); Javier Guisande, Esteban González, Hernán Garcías, Leandro Planas y Diego Giustozzi (Italia); y Martín Enríquez (Brasil).
5-10: Argentina 5-Japón 1
6-10: Argentina 3-Egipto 1
Semifinal
7-10: Argentina 1-Ucrania 1 (1-2).

FOTO: la tapa de la prestigiosa revista Raza Deportiva refleja otro golpe histórico, muy poco tiempo después de producido el anterior: nueva victoria ante Brasil, Campeón de la Copa América y clasificación para la quinta Copa del Mundo.

junio 30, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - EL PRIMER TRIUNFO ANTE BRASIL


2003 (primera parte)

Copa KL 5
Kuala Lumpur, Malasia, 3 al 8 de junio
En excesiva calma transcurrieron los primeros meses del año. Brasil, esta vez no organizó torneo alguno, por lo que el primer compromiso recién se dio en junio, con la Copa de Malasia de la que tomaron parte doce selecciones.
Grupo A: Brasil, Sudáfrica y Tailandia.
Grupo B: Argentina, Japón e Indonesia.
Grupo C: Malasia, Uruguay y Guatemala.
Grupo D: Irán, Inglaterra y Uzbekistán
Sin problemas fue superada la primera fase. Ante Indonesia la Selección se alzó con el triunfo más abultado de su historia. En semifinales dejó atrás a Irán y en la final, obtuvo el éxito más resonante desde el comienzo del futsal, al igualar con Brasil en tiempo reglamentario y derrotarlo en el alargue a través de un gol de oro de Yony González. De más está decir que la celebración fue frenética en la lejana Malasia. Y, desde luego, no era para menos.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Gerente de AFA: Gustavo Lorenzo.
Jugadores: Javier Guisande y Juan Pablo  Cabral (Boca); José Mandayo (Franja de Oro); Sebastián Corazza (Pinocho); Leandro Planas, Gustavo Barbona, Diego Giustozzi, Esteban González, Marcelo Giménez, Hernán Garcías, Rodrigo Petillo y Carlos Sánchez (Italia).
3-6: Argentina 20-Indonesia 1
4-6: Argentina 5-Japón 1
Semifinal
6-6: Argentina 2-Irán 1
Final
7-6: Argentina 3-Brasil 2

Amistosos con Uruguay
Buenos Aires, 13 de agosto
Canelones, Uruguay, 16 de agosto
Luego de tres años la Selección volvió a presentarse en la Argentina, más precisamente, en el estadio de Boca, en el que actuó por primera vez. Junto con la revancha,  tres días más tarde, los partidos formaron parte de la preparación para la difícil Eliminatoria que se avecinaba.
Jugadores: Fernando Wilhelm (River); José Mandayo (Boca); Javier Guisande, Leandro Planas, Gustavo Barbona, Diego Giustozzi, Carlos Sánchez, Hernán Garcías, Rodrigo Petillo, Marcelo Giménez y Esteban González y Pablo Ranieri (Italia); y Martín Enríquez (Brasil).
13-8: Argentina 3-Uruguay 0
16-8: Uruguay 0-Argentina 0



Fotos: la Selección acaba de vencer a Brasil por primera vez en la historia y festeja junto al simbólico cheque en Malasia. 

junio 28, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - EL "NACIMIENTO" DEL SUB 20


2002

Primer Sudamericano Sub-20
Veranópolis, 12 al 15 de septiembre
El cuerpo técnico permaneció en Brasil -luego de la disputa de la Copa Latina- para recibir a los chicos que inaugurarían el primer sub 20 de la historia. Dos empates, una victoria y una derrota, el tercer puesto y varios jóvenes de futuro promisorio (si bien sólo uno de ellos, Wilhelm, llegó al próximo Mundial) fueron el saldo del campeonato que tuvo a Brasil y Paraguay como los protagonistas de la final.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Delegado: Eduardo Rossi. Administrativo: Ricardo Veronelli.
Jugadores: Juan Schuliaquer, Luis Nica y Emiliano Salaño (Argentinos); Fernando Wilhelm, Walter Pucheta y Diego King (River); Ezequiel Saponare y José Abraham (Franja de Oro); Pablo Cigliano (Ferro); Cristian Daguer (Boca); Santiago Elías (Pinocho); y Federico Gándola (All Boys Saavedra).
12-9: Uruguay 2-Argentina 2
13-9: Brasil 4-Argentina 0
14-9: Paraguay 2-Argentina 2
15-9: Argentina 5-Uruguay 1

2003

II Sudamericano Sub-20
Fortaleza, 14 al  21 de junio
El segundo torneo juvenil tuvo un sabor a frustración. Eran importantes las expectativas que había generado nuestro representativo, que se preparó con bastante anticipación de cara al acontecimiento. Sin embargo, la Argentina no consiguió siquiera llegar a las semifinales: ganó dificultosamente sus dos primeros partidos y cayó en los dos siguientes, siendo el tercero de cinco equipos, en la fase clasificatoria. El rival al que la Selección derrotó en su primer compromiso, Venezuela, accedió imprevistamente a la final del campeonato, que otra vez quedó en manos de los locales. Una novedad reglamentaria, constituyó el hecho que la Conmebol autorizó la inclusión de hasta cuatro jugadores sub-21. Por la Argentina, estuvieron Canessa, Elías, Riente y  Daguer.


Delegación:
Presidente: José Lopolito. Administrativo AFA: Daniel Berasategui. Asistente: Cristian Meloni. Médico: Luis Sforzini.
Jugadores: Santiago Elías, Mauro Riente y Rodrigo Insúa (Pinocho); Gabriel Cigliano y Martín Amas (Ferro); Darío Canessa y Cristian Daguer (Boca); Lucas Maina y Demián Novizky (Argentinos); Ernesto Cusenier (Parque); Diego Villanueva (17 de Agosto); y Juan Palazzi (Franja de Oro).
14-6: Argentina 2-Venezuela 0
15-6: Argentina 2-Colombia 1
16-6: Argentina 3-Ecuador 5
17-6: Argentina 2-Paraguay 3

Foto principal: La formación que nos representó en el segundo Sudamericano Sub-20. Parados: Luis Sforzini (médico), Marcelo Lombardini (PF), Ernesto Cusenier, Santiago Elías, Gabriel Cigliano, Lucas Maina, Rodrigo Insúa, Mauro Riente, Cristian Meloni (AC) y Fernando Larrañaga (DT). Hincados: Martín Amas, Cristian Daguer, Demián Novizky, Diego Villanueva, Darío Canessa y Juan Palazzi. En la otra foto, Cigliano y Canessa luchan contra un paraguayo. Más atrás, observa Cusenier.

junio 26, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN NACIONAL - UN NUEVO ÉXODO, EN MEDIO DE LA CRISIS


2002

Copa Desafío
Tramandaí, 10 de febrero
Una nutrida agenda esperaba a la Selección en año en el cual la crisis golpeó con fuerza al país y el éxodo hacia Italia arrastró una enorme cantidad de futbolistas. En primer término, nos representaron en Brasil jugadores del torneo doméstico, algunos de ellos, debutantes, como Escobar, Arellano, Abraham, Rodríguez y Enríquez (este último actuaba en el torneo brasileño). La derrota por cinco goles, dijeron, estaba dentro de los pronósticos.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Delegado: Eduardo Rossi. Administrativo: Alberto Mattaliano.
Jugadores: Javier Guisande, Esteban Arellano, Marcos Escobar y Juan Pablo Segura (Boca); Augusto Mónaco, Jonathan Deslarmes y Matías Navarro (San Lorenzo); José Mandayo y José Abraham (Franja de Oro); Fernando Wilhelm (Glorias); Leonel Rodríguez (River); Martín Enríquez (Brasil).
10-2: Brasil 5-Argentina 0

Torneo Internacional de Italia
Reggio Calabria, 19 al 25 de marzo
Al mes siguiente, la invitación de Italia no podía ser desaprovechada. Para tales efectos, Larrañaga confeccionó una lista que, a excepción de los dos arqueros, jugaba en el calcio. Varios, como Antonelli, Amar, Ranieri y Artymowicz, integraron la Selección por primera vez. Más allá del cuarto puesto, Argentina tuvo una actuación bastante decorosa, destacándose el partido ante Brasil (que en la final vencería a Italia), en el que sufrió una ajustada derrota. Cada vez faltaba menos...
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Delegado: Eduardo Rossi.
Jugadores: Javier Guisande (Boca); José Mandayo (Franja de Oro); Leandro Planas, Diego Giustozzi, Carlos Sánchez, Esteban González, Hernán Garcías, Marcelo Giménez, Rodrigo Petillo, Mariano Tallaferro, Luciano Antonelli, Alejandro Artymowicz, Federico Amar y Pablo Ranieri (Italia).
Grupo A: Bélgica, Brasil, Italia y Eslovenia
Grupo B: Argentina, Irán, Rep. Checa y Rusia
19-3: Argentina 5-Irán 3
20-3: Argentina 1-Rusia 1
21-3: Argentina 3-Rep Checa 1
Semifinal
23-3: Brasil 2-Argentina 1
Por el tercer puesto
24-3: Rusia 5-Argentina 3

Juegos Odesur
Río de Janeiro, 1 al 8 de agosto
En este certamen, una presencia mayoritariamente “italiana” venció a todos los rivales sudamericanos, con excepción de Brasil, frente al cual fueron dos las derrotas.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Delegado: Eduardo Rossi. Kinesiólogo: Germán Alvarez. Médico: Nésor Lentini.
Jugadores: José Mandayo y Augusto Mónaco (Franja de Oro); Fernando Wilhelm (River); Javier Guisande, Diego Giustozzi, Mariano Tallaferro, Carlos Sánchez, Leandro Planas, Marcelo Giménez, Hernán Garcías y Rodrigo Petillo (Italia); Martín Enríquez (Brasil).
6-8: Argentina 6-Ecuador 1
7-8: Argentina 3-Uruguay 1
8-8: Brasil 2-Argentina 0
9-8: Argentina 3-Paraguay 2
10-8: Argentina 2-Bolivia 1
Final
11-8: Brasil 5-Argentina 0

Copa Latina
Fortaleza, 3 al 9 de septiembre
No había transcurrido un mes del último torneo, cuando fue necesario viajar hacia el mismo país con el objeto de disputar un torneo que ofrecía la novedosa presencia del España campeón mundial. Argentina dio la ventaja de jugar sin ningún jugador del calcio. En cambio, se siguieron sumando algunos debuts: el caso más emblemático fue el de Fernando Lavezzi, cuya capacidad goleadora venía siendo sensación en el torneo local, y señaló el único gol frente a España. Luego, la Argentina no pudo abrir el marcador ante Brasil -que se quedaría con el título- y se despidió con un triunfo por penales con Uruguay.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Delegado: Eduardo Rossi. Administrativo: Ruben Slipak.
Jugadores: Sebastián Pacheco, Esteban Arellano, Juan Pablo Segura y Enrique Ferrón (Boca); Augusto Mónaco, José Abraham y José Mandayo (Franja de Oro); Fernando Wilhelm (River); Santiago Elías (Pinocho); Fernando Lavezzi (Lamadrid); Sergio Sánchez (Barracas); y Martín Enríquez (Brasil).
6-9: España 4-Argentina 1
7-9: Brasil 8-Argentina 0
Semifinal
8-9: Uruguay 2-Argentina 2 (6-7)

Copa Pirámides
El Cairo, Egipto, 26 al 30 de noviembre
La AFA dio curso a la invitación procedente desde el destino egipcio, al cual acudieron otra vez los jugadores del calcio, junto con cuatro -entre ellos los dos arqueros- que viajaron desde Buenos Aires. La Selección tuvo una buena actuación, venciendo tres partidos y empatando uno -que luego perdió por penales- con Italia (equipo que perdería la final con Brasil). Quedó en la tercera colocación, pero además fue el equipo más goleador, el menos vencido y obtuvo el premio fair play.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Administrativo: Ernesto Wiedrich.
Jugadores: José Mandayo (Franja de Oro); Esteban Arellano (Boca); Fernando Wilhelm (River); Gastón Leston (Independiente); Rodrigo Petillo, Carlos Sánchez, Leandro Planas, Hernán Garcías, Diego Giustozzi, Marcelo Giménez, Gustavo Barbona y Luciano Antonelli (Italia).
26-11: Argentina 7-Egipto 3
27-11: Argentina 6-Rusia 1
Semifinal
29-11: Argentina 1-Italia 1 (2-4)
Tercer puesto
30-11: Argentina 4-Egipto 1

Copa Desafío
San Pablo, 15 de diciembre
El año se cerró con un nuevo match frente a los poderosos vecinos. El cuerpo técnico designó un plantel completamente local, que no obstante realizó un digno papel en San Pablo. Era un preanuncio, ya que se trataba del último clásico antes de los enfrentamientos de 2003, que marcarían el fin de la larguísima serie de derrotas contra los superprofesionales brasileños.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Secretario: Eduardo Rossi. Delegado: Roberto Seibane. Administrativo: Roberto Garaycochea. Asistente: Alberto Coronel.
Jugadores: Esteban Arellano, José Luis Godoy, Enrique Ferrón y Cristian Daguer (Boca); José Mandayo y José Abraham (Franja de Oro); Diego King y Fernando Wilhelm (River); Pablo Cigliano (Ferro); Sebastián Corazza (Pinocho); Gastón Leston (Racing); y Emiliano Salaño (Argentinos).
15-12: Brasil 3-Argentina 2

Foto: Carlos "Gallego" Sánchez en Guatemala 2000. Luego del Mundial, siguió jugando para la Selección.

junio 25, 2020

"NO TENGO DUDAS DE QUE VAMOS A SALIR DE ESTO"


"En lo personal por suerte vengo llevando bien el tema de la cuarentena, no me puedo quejar, tengo salud, trabajo y mi familia está bien. Más no puedo pedir. Aunque obvio que lo que más extraño es la vida social en el club, donde pasaba muchos días a la semana", cuenta Rodrigo Gago, En todas las entidades barriales los hay. Y él es un personaje representativo del Club Pacífico. Uno de esos anónimos luchadores cuyo nombre y apellido figura muy poco en los grandes medios, pero que en base a amor por colores y un encomiable esfuerzo, está en condiciones de equiparar el rendimiento del futbolista más brillante. En el caso de Gago, también es el creador de un conjunto de medidas destinadas al cuidado de los deportistas de la institución, en cuanto éstos puedan regresar a los entrenamientos.
-Mi función hoy por hoy es a ayudar en todo lo que pueda al club. Fui jugador de primera de futsal, actualmente juego en la superliga "junior". El DT es mi hermano, Mingo Gago. También soy parte del cuerpo técnico de la primera división como ayudante/utilero y estoy a cargo del área de "Pacifico Solidario". El club sigue recibiendo donaciones para ayudar a los que mas necesitan.
-¿En el club en general cómo atraviesan la pandemia?
-El club atraviesa un momento difícil, como todos los clubes de barrio, que son desde mi punto de vista súper importantes para muchos chicos y familias. Por suerte nos vemos en charlas zoom, hay entrenamientos de todas las categorías, capacitaciones (curso RCP), charlas con profesionales, etc. Estamos acostumbrándonos a estas nuevas formas, no nos queda otra. 
-¿Cómo están manejándose en relación a la disminución de los ingresos?
-Eso no es algo que yo maneje ni tampoco sé tanto del tema. Algunas familias siguen ayudando y colaborando como siempre, eso si lo sé. Esperemos que pase pronto todo esto así volvemos vernos 
-¿En qué consiste a grandes rasgos el protocolo que ideaste para que vuelva el futsal?
-El protocolo interno que realizamos junto con mi amigo y compañero de laburo Bruno Liuzzi, consiste en medidas básicas de higiene y cuidado personal, tanto de profes, ayudantes, padres y chicos que ingresen al club los días de entrenamiento. Nos dedicamos a esto y sabemos que hasta que el Ministerio de Salud y el Ministerio de Deportes, no nos digan como será el protocolo oficial, no podemos usar el nuestro. Pero creíamos importante tenerlo ya armado para llevarle tranquilidad a las familias de que el club está constantemente trabajando en la seguridad y el cuidado de los chicos. Con Bruno realizamos en Pacifico los simulacros de evacuación. El club cumple con todas las medidas de seguridad, como corresponde, teniendo los matafuegos en regla, planos de evacuación, señalética, luces de emergencia, etc.
-¿Qué respuestas encontraste hasta el momento?
-Recibimos agradecimientos y mucha gente interesada en colaborar y ayudar como siempre. El Club Pacifico realmente es una familia. Todos siempre tirando para adelante. Por eso no tengo dudas de que vamos a salir de esto y nos volveremos a ver con los chicos, las familias y los "defensores del Pacifico".

Fotos: la gente de Pacífico, durante una jornada de donaciones (arriba). Rodrigo Gago y su sobrina Nina (abajo).

junio 23, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - LA ETAPA POST GUATEMALA


2001

Partidos con Italia
Florencia, 20 al 22 de enero
El equipo que luego del Mundial continuaba conduciendo Larrañaga, había superado su producción de España 96, ubicándose entre los siete mejores del mundo. En los últimos días de 2000, en la AFA ingresó una invitación que no correspondía a los brasileños, sino que, por primera vez, provenía desde Europa. Italia, más precisamente. Hacia allí viajaron sólo cinco jugadores. El resto, los hombres del calcio, esperaba en el destino final. Los resultados, fueron dos traspiés ante los dueños de casa, que no habían clasificado para Guatemala pero que -con mayoría de brasileños naturalizados- harían un buen papel en el próximo Mundial.
Delegación:
Presidente: Jorge Di Paolo. Vicepresidente: José Lopolito. Delegado: Ricardo Saponare. Administrativo: Alberto Mattaliano.
Jugadores: Javier Guisande, Juan Pablo Segura y Leonardo Magarelli (Boca); José Mandayo (Franja de Oro);Fernando Wilhelm (Glorias); Leandro Planas, Carlos Sánchez, Esteban González, Augusto Mónaco, Hernán Garcías y Rodrigo Petillo (Italia).
20-1: Italia 1-Argentina 0
22-1: Italia 2-Argentina 0

Copa Desafío
Porto Alegre, 25 de febrero
Apenas pisaron Buenos Aires, los integrantes de la Selección comenzaron a pensar en otro desafío contra Brasil. Como era comprensible, la “legión extranjera” permaneció en Italia y a Porto Alegre fueron exclusivamente jugadores de nuestro torneo, que aún no había comenzado. El local, extendió su paternidad.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Delegado: Ricardo Saponare.
Jugadores: Javier Guisande, Juan Pablo Segura, Sebastián Pacheco, Juan Pablo Cabral, Diego Di Maio y Leonardo Magarelli (Boca); Fernando Casais, Alejandro Artymowicz, Marcelo Giménez y José Mandayo (Franja de Oro); Fernando Wilhelm (Glorias); y Juan Ravachini (Argentinos).
25-2: Brasil 6-Argentina 2

IV Mundialito de Selecciones
Joinsville, 25 al 30 de septiembre
Con varios equipos de jerarquía se disputó esta competencia, a la que la Argentina concurrió nuevamente con sus mejores exponentes. El subcampeonato obtenido quizás haya sido un signo de la evolución que estaban experimentando, sobre todo, aquellos futbolistas que ya hacía tres temporadas que militaban en el calcio.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Delegado: Ricardo Saponare.
Jugadores: José Mandayo y Marcelo Giménez (Franja de Oro); Javier López (River); Sebastián Pacheco (Boca); Augusto Mónaco (San Lorenzo); Fernando Wilhelm (Glorias); Leandro Planas, Diego Giustozzi, Carlos Sánchez, Esteban González, Hernán Garcías y Hernán Patané (Italia).
Grupo A: Brasil, Rep. Checa y Uruguay.
Grupo B: Argentina, Costa Rica y Portugal.
25-9: Argentina 5-Costa Rica 1
26-9: Portugal 2-Argentina 2
Semifinal
29-9: Argentina 3-Rep. Checa 0
Final
30-9: Brasil 4-Argentina 1

Foto: Augusto Mónaco (aquí, en el Mundial 2000) estuvo presente en varios de los compromisos de 2001.

junio 21, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - ARGENTINA EN GUATEMALA 2000

EL MUNDIAL DE GUATEMALA




La Selección arribó al país centroamericano con una premisa fundamental: había que superar sí o sí la pobre clasificación en España 96, Mundial en el que la Argentina quedó al margen en la primera ronda. De aquella experiencia en tierras hispanas, quedaban seis sobrevivientes: Javier Guisande, Rodrigo Petillo, Leonardo Magarelli, Leandro Planas, Mariano Tallaferro y Carlos Sánchez. Ellos conformaron la base del plantel, al cual se sumaron algunos jóvenes de futuro alentador, como Hernán Garcías, Diego Giustozzi, Esteban González y Fernando Wilhelm, en  este último caso, una enorme promesa que acababa de cumplir 18 años.
Existía una diferencia con respecto a la anterior  Copa del Mundo: en 1998, un marcado éxodo comenzó a producirse hacia Europa y la mayoría de los futbolistas argentinos se encontraba haciendo sus primeras armas en el profesionalismo italiano.

El sorteo determinó que en la zona albiceleste, hubiera rivales con grandes diferencias entre sí: uno muy poderoso -España-, el otro completamente débil -Cuba- y el restante -Irán-, el que en las consideraciones previas sería el que se disputara con la Argentina el pasaje a la siguiente ronda.
Por lo tanto, el estreno, justamente contra los iraníes, sería clave, y la Selección salió bien parada del mismo. Eso sí, el triunfo por 2 a 1 requirió en gran esfuerzo frente a un complicado adversario que se puso en ventaja y se retiró al entretiempo ganando por 1 a 0. Pero en el complemento, los goles de Mónaco y Sánchez permitieron dar vuelta el marcador, si bien sobre el final todavía hubo que sufrir el asedio iraní. Aquí, fue Guisande el que se lució al contener dos tiros de sexta falta.
La segunda fecha ponía en el camino a Cuba. Aparentemente, sólo se trataba de un trámite, aunque la obligación de ganar como única opción, le metió presión a nuestros compatriotas, quienes no obstante lograron el objetivo planificado: triunfar y clasificar para la siguiente instancia. La actuación ante los cubanos no dejó a todos conformes, sobre todo por un flojo primer tiempo que terminó 2 a 1. En el complemento la reacción llegó, lo mismo que la goleada y la clasificación.
Con la continuidad en el Mundial asegurada, apareció en el camino la fuerte escuadra española. Pese al 0-3, muchos creen que la Selección jugó su mejor partido de la Copa frente al que sería el futuro campeón. El marcador fue incierto casi hasta el final. A cuatro minutos del mismo, la Argentina caía 1 a 0, instante en el cual malogró una clara situación de gol. De inmediato, España señaló dos goles más, definitivos y lapidarios.


La segunda fase le deparó al equipo de Larrañaga un grupo difícil, pero no inaccesible: Brasil, Rusia y Egipto. Descontando que los vecinos ganaran todos los partidos, había que pelear con las otras dos selecciones el pasaje a la semifinal. En los cálculos previos no era descabellado ni mucho menos, pero la dura derrota contra los rusos achicó muchísimo las chances.
A los dos minutos, la Argentina ya se había puesto en ventaja por intermedio de González. Luego, erró varios goles más, cosa que no hicieron los rivales y pasaron al frente en el tanteador al término del primer tiempo. Cuando faltaban 57 segundos para el final del partido, la Selección aún perdía por 3 a 1, pero en ese lapso fatal, llegaron los otros cuatro goles de los rusos, que de contragolpe explotaron la desesperación de un equipo que se había lanzado con todo al ataque, en busca del descuento que jamás llegó.

Luego de ese increíble traspié, llegó la sombra brasileña amenazando con su golpe de nocaut. La lógica se dio, en la forma de un 2-0 parcial a favor de Brasil. Sin embargo, Mónaco descontó y estuvimos cerca del empate ante un adversario que por cinco minutos entró en estado de nerviosismo. Hasta que faltando un minuto, un shot de Fininho estableció el 3-1 y enseguida vino el cuarto.
A pesar de las dos derrotas iniciales, la Argentina arribó al tercer encuentro con mínimas posibilidades, ya que Egipto había vencido a Rusia 6-4 y una combinación de resultados podría depositarlo en la semifinal. Ahora, había que golear a los africanos y esperar que Brasil hiciera lo propio con los rusos.
De todas maneras, todos eran conscientes que la misión sería muy difícil, ya que en la tabla existían trece goles de diferencia en contra de la albiceleste. Un 9-0 para Argentina contra Egipto y un 5-0 de Brasil contra Rusia, por ejemplo, hubieran sido resultados ideales, pero, efectivamente, era muy complicado...
En un partido de alternativas muy cambiantes, la Selección logró imponerse con lo justo, aunque el 4-3 obviamente, no le alcanzó y clasificó Rusia, que cayó 6 a 2 ante Brasil. De no haber perdido por tanta cantidad de goles con los rusos, quizás otra hubiera sido la historia. Pero claro, ya era demasiado tarde para lamentarse.

FOTO: La  formación con Brasil. Parados: Fernando Wilhelm, José Mandayo, Rodrigo Petillo, Leandro Planas, Juan Pablo Segura, Carlos Sánchez y Leonardo Magarelli. Hincados: Marcelo Giménez, Hernán Garcías, Augusto Mónaco, Mariano Tallaferro, Diego Giustozzi y Esteban González. Sólo falta Guisande, expulsado en el partido anterior.

junio 19, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - OTRA VEZ CLASIFICADOS AL MUNDIAL


1999

Copa Desafío
Santos, San Pablo, 14 de marzo
Poca actividad internacional se registró este año. En primer lugar Brasil nos propinó una espectacular goleada. Fue un año de incertidumbre, ya que se incrementó el éxodo (Petillo y Giustozzi estaban ya en Europa) y todavía nadie tenía la certeza de qué alcances podía llegar a tener y en qué grado beneficiar o perjudicar a nuestra escuadra.
Delegación:
Presidente: Carlos Schaeffer. Delegados: Alfredo Navarro y Ricardo Saponare. Administrativo: Alberto Mattaliano.
Jugadores: Daniel Britos, Diego Campana y Juan Pablo Ferreiro (Argentinos); Javier Guisande y José Luis Godoy (Boca); Rodrigo Sandívar y Jonathan Deslarmes (San Lorenzo); Diego Palazzi y José Mandayo (Franja de Oro); Hernán Garcías (River); Leonardo Magarelli (Atlanta); y Matías Navarro (Villa Modelo).
14-3: Brasil 11-Argentina 1

V Copa América
Joinsville, 14 al 17 de octubre
En reemplazo de la “legión extranjera”, Larrañaga apeló a futbolistas de buen desempeño en el torneo local. De manera tal que, por ejemplo, cinco jugadores de un San Lorenzo que fue toda una sensación tanto del Apretura como del Clausura, nutrieron el plantel. Pero estaba a la vista que con tener un interesante nivel local no bastaba. Internacionalmente, el futsal se hallaba en un plano superior y en la Copa América, la Argentina obtuvo el tercer puesto entre cuatro países.
Delegación:
Presidente: Jorge Di Paolo. Delegado: Ricardo Saponare. Administrativo: Alberto Mattaliano.
Jugadores: Rodrigo Sandívar, Nicolás Payva, Augusto Mónaco, Matías Navarro y Guillermo Lamborizio (San Lorenzo); Javier Guisande, Enrique Ferrón y Matías Usoz (Boca); Leonardo Magarelli (Atlanta); Juan Pablo Segura (Barracas); Marcelo Maradei (Huracán); y Hernán Garcías (River).
14-10: Paraguay 4-Argentina 2
15-10: Argentina 3-Uruguay 0
16-10: Brasil 7-Argentina 1

2000
Eliminatorias para Guatemala 2000
Foz de Iguazú, 23 de abril al 7 de mayo
El año del Mundial estaba en marcha. Las Eliminatorias  aparecían, en los papeles, como accesibles. Pero lógicamente no se podía correr ningún tipo de riesgo y entonces, la Argentina presentó sus mejores elementos, lo que incluía los cinco jugadores “italianos”que, a esa altura, ya estaba claro que, gracias a la experiencia profesional cosechada en tierras europeas, se habían vuelto irreemplazables. Por el Grupo A, Brasil superó cómodamente a Perú y Bolivia. En el C, Uruguay dejó atrás a Ecuador y Chile. Y por el B, Argentina se impuso a Paraguay y Venezuela.  Ante los charrúas, el equipo de Larrañaga se enfrentó en las semifinales y una ajustada victoria (lo mismo que en la Eliminatoria anterior, contra Paraguay) significó el pasaporte hacia Guatemala. El primer objetivo estaba cumplido. Faltaba la final del torneo. Pero bueno, era Brasil... La nota amarga, fue una lesión que dejó a Magarelli afuera del certamen pocas horas antes de salir a la cancha. Lo reemplazó Segura.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Secretario: Ricardo Saponare. Administrativo: Alberto Mattaliano.
Jugadores: Javier Guisande, Pablo Segura y Sebastián Pacheco (Boca); Mariano Tallaferro y Hernán Garcías (River); Augusto Mónaco (San Lorenzo); José Mandayo (Franja de Oro); Leandro Planas, Diego Giustozzi, Esteban González, Carlos Sánchez y Rodrigo Petillo (Italia).
30-4: Argentina 4-Paraguay 3
1-5: Argentina 3-Venezuela 1
Semifinal
6-5: Argentina 2-Uruguay 1
Final
7-5: Brasil 6-Argentina 0

Partidos con Guatemala
Avellaneda, 9 al 11 de agosto
Tres meses después de consumada la clasificación, y tres meses antes del Mundial, la Argentina se colocó el traje de anfitrión para recibir en el Polideportivo de Racing a Guatemala, país sede de la Copa del Mundo. Los tres partidos programados no fueron medida. La extrema debilidad del rival no dejaba lugar a dudas. En cambio, la confrontaciones, absolutamente amistosas, se convirtieron en un lindo motivo para que el público local pudiera disfrutar de la Selección en vivo, algo que ocurría en escasísimas ocasiones. Y al cuerpo técnico le sirvió como banco de pruebas, dado que pudo observar algunos jugadores que hacían su estreno con la celeste y blanca. El caso más significativo era el de un zurdito de 18 años que a partir de ese día figuró en todas las convocatorias: Fernando Wilhelm.
Jugadores: Fernando Poggi y Juan Ravachini (Argentinos); Rodrigo Sandívar y Augusto Mónaco (San Lorenzo); Mariano Tallaferro y Hernán Garcías (River); Juan Pablo Segura (Boca); Fernando Wilhelm (Glorias); José Mandayo (Franja de Oro); Esteban González, Rodrigo Petillo, Diego Campana, Hernán Patané y Leandro Planas (Italia).
9-8: Argentina 11-Guatemala 0
10-8: Argentina 9-Guatemala 3
11-8:Argentina 11-Guatemala 4

Foto: Un interesante acontecimiento  fue la presentación de la Selección por segunda vez en nuestro país. En esta ocasión, el polideportivo que Racing posee en Avellaneda fue escenario de los tres partidos  disputados con Guatemala, un par de meses antes del Mundial. En la foto, argentinos y guatemaltecos posan en conjunto, luego del primer encuentro.

junio 16, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - LA PREVIA AL ÉXODO


1998

III Mundialito de Selecciones
Río de Janeiro, 13 al 18 de enero
El año en el cual el éxodo hacia Italia comenzaba a multiplicarse (hasta el momento sólo Planas actuaba en el exterior) contó, en primer término, con el Mundialito, al que la Argentina asistió aún con su máximo potencial, venció a equipos europeos y se quedó con el subcampeonato.
Delegación:
Presidente: José Lopolito.  Delegado: Hugo Ceballos. Administrativo: Alberto Mattaliano.
Jugadores: Pablo Parrilla, Javier Guisande y Carlos Sánchez (Boca); Mariano Tallaferro y Diego Giustozzi (Lugano); Mario Carbone y Juan Pablo Ferreiro (Argentinos); José Mandayo (Franja de Oro); Diego Castañares (Glorias); Jonathan Deslarmes (Lamadrid); Esteban González (Racing); Leandro Planas (España).
13-1: Argentina 5-Bélgica 1
14-1: USA 4-Argentina 4
15-1: Brasil 3-Argentina 1
17-1: Argentina 1-Italia 0
Final
18-1: Brasil 2-Argentina 0

IV Copa América
Joinsville, 3 al 6 de septiembre
Dos futbolistas muy valiosos como Sánchez y González ya no fueron de la partida, debido a su reciente viaje a Italia. En cambio, apareció otro jugador al que lo esperaban grandes jornadas: Hernán Garcías. La Argentina ocupó el tercer lugar.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Delegado: Alfredo Navarro. Administrativo: Ricardo Slipak.
Jugadores: Javier Guisande, Pablo Parrilla y Sebastián Pacheco (Boca); Leonardo Magarelli y Rodrigo Petillo (Atlanta); Diego Giustozzi y Hernán Garcías (River); Diego Campana (Argentinos); José Mandayo (Franja de Oro); Jonathan Deslarmes (San Lorenzo); Matías Navarro (Villa Modelo); y Leandro Planas (España).
3-9: Brasil 2-Argentina 1
4-9: Uruguay 4-Argentina 2
5-9: Argentina 3-Paraguay 3
Final: Brasil 11-Paraguay 1

Foto: el Bambino Lombardini, Diego Giustozzi y Fabián López. En el fondo, Alberto Mattaliano, empleado administrativo de AFA. 

junio 14, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - LA CONTINUIDAD DE LARRAÑAGA


1997

III Copa América
Porto Alegre, 31 de julio al 4 de agosto
Alimentadas por la eliminación en la primera ronda de España 96, recrudecieron algunas críticas hacia la conducción del seleccionado. A pesar de ello, desde la dirigencia se respaldó incondicionalmente a Larrañaga, quien siguió adelante con su proyecto en búsqueda de mayor experiencia internacional. Afortunadamente, un Brasil campeón del mundo por cuatro años más, no detuvo la costumbre de organizar torneos. El primer compromiso fue la Copa América y al igual que en su edición anterior, la Argentina se trajo el segundo puesto, producto de una victoria, un empate y una derrota ante la poderosa escuadra local. Todavía faltaban seis años para que Brasil cayera por primera vez frente a una Selección en la que empezaban a tener continuidad Guisande, Sánchez, Petillo, Planas y González, cinco de los hombres que en 2003 darían el gran golpe de derrotar a los verdeamarelhos.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Delegado: Norberto Smurra. Administrativo: Alberto Mattaliano.
Jugadores: Javier Guisande y Carlos Sánchez (Boca); Rodrigo Petillo y Mariano Tallaferro (Lugano); Daniel Dichiaro, Gustavo Casado y Gustavo Villegas (River); Ariel Granzella (Lamadrid); Esteban González (Racing); Marcelo Maradei (Huracán); Mario Carbone (Argentinos); Leonardo Magarelli (Atlanta).
31-7: Paraguay 4-Argentina 4
1-8: Uruguay 2-Argentina 7
Final:
3-8: Brasil 6-Argentina 0

Torneo Internacional de Río de Janeiro
Río de Janeiro, 16 al 19 de octubre
Pocos meses más tarde, se desarrolló un nuevo certamen. La Selección jugó tres partidos y volvió de nuevo con el tercer puesto. Aquí, tuvo su bautismo internacional Diego Giustozzi. Además, debutó el arquero Mandayo, dos jugadores que por muchos años se pondrían la celeste y blanca.
Delegación:
Presidente: Carlos Schaeffer. Delegados: José Lopolito y Alfredo Navarro.
Jugadores: Javier Guisande, Pablo Parrilla y Carlos Sánchez (Boca); Diego Giustozzi, Mariano Tallaferro y Rodrigo Petillo (Lugano); Leonardo Magarelli (Atlanta); Marcelo Maradei (Huracán); Jonathan Deslarmes (Lamadrid); Esteban González (Racing); José Mandayo (Franja de Oro); Leandro Planas (España).
16-10: Argentina 1-Yugoslavia 3
17-10: Ucrania 0-Argentina 2
19-10: Brasil 8-Argentina 1

Foto: la Copa América del '97. Arriba: Magarelli, Guisande, Casado, Petillo, Villegas, Tallaferro y Granzella. Abajo: González, Maradei, Carbone, Dichiaro y Sánchez. 

junio 12, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - TEMPRANO A CASA EN EL MUNDIAL 96



Un plantel totalmente renovado al del Mundial anterior puso sus pies en suelo español. El único sobreviviente de Hong Kong 92 era Pablo Parrilla. El resto, hacía su primera experiencia mundialista y se trataba de un grupo juvenil, cuyo promedio de edad apenas superaba los veinte años.
De todas maneras, la victoria ante la novel Selección de Andorra, producida apenas la Argentina llegó a Europa, sumado esto a otros triunfos logrados frente a equipos de la segunda división española, templó el ánimo de nuestros muchachos de cara a los partidos oficiales. El plantel era consciente de que, por su inexperiencia, recién ingresaba en una etapa de aprendizaje. Pero, al mismo tiempo, para el grupo no era sencillo asumir la idea de que aún se estaba lejos de los primeros planos mundiales.  Por eso, las expectativas ante el inminente debut se repartían entre un ferviente entusiasmo por el lado de los jugadores, y la necesidad del cuerpo técnico de hacerles entender  que había que poner los pies sobre la tierra.

En ese clima, llegó el partido frente a China, selección que terminaba de ser campeona asiática, pero sobre la cual, recaían muchísimos más interrogantes que certezas.
La Argentina venció por 2 a 1, aunque jugó mal y el ajustado score que consiguió -ya se vería de qué modo-influyó negativamente en la no clasificación de nuestro representativo.
Los chinos, a pesar de que en definitiva demostraron ser un rival extremadamente modesto, se convirtieron en un difícil obstáculo al que la Selección sólo pudo vencer a dieciséis segundos de la chicharra final. Parrilla había abierto el marcador, China igualó y Scheave señaló el angustioso segundo gol, empujando una pelota a la red cuando el empate amenazaba en forma de papelón.
Mientras la Argentina debutaba en Murcia, España mostraba su enorme evolución con respecto al Mundial de Hong Kong, asombraba con su movilidad y juego veloz, que rápidamente la elevaron a la categoría de potencia y Ucrania aparecía por primera vez como el equipo sorpresa con su táctica 4-0. En la otra sede, Segovia, Brasil mostraba su futsal zamba con la mayoría de los jugadores que habían sido campeones en Hong Kong. Con la variante de su pívot, se perdía la categoría de Ortiz y se ganaba la potencia de Choco.

Como por primera vez los árbitros eran especialistas de futsal (no como hasta Hong Kong, donde habían dirigido los profesionales de fútbol de campo), y como eran dos subsedes iniciales, esto en un principio no fue positivo, ya que no se había llevado a cabo ninguna reunión entre el arbitraje de ambas sedes y no hubo acuerdo para unificar los criterios. Luego, en Castellón, donde se jugarían los cuartos de final, se corrigió esa posición.
Volviendo a la Argentina, Rusia, era el próximo adversario. Y llegaba con algunos buenos antecedentes, entre los que se destacaba el concurso del temible Eremenko, un jugador de tremenda capacidad ofensiva que en el Mundial anterior se había consagrado como goleador, con sólo tres partidos jugados. El partido no comenzó nada bien. Un tempranero 0-2 hizo preocupar a la Argentina. Una derrota implicaba la inmediata eliminación, aunque el mal trance se pudo remontar a medias y al menos se rescató un punto. Faltando apenas unos pocos segundos, la historia pudo haber sido diferente si Magarelli concretaba un claro mano a mano. Pero ganó el arquero ruso y así, la Selección se vio obligada a tener que salir victorioso sí o sí en el tercer encuentro.

Aquí, quedaba claro por qué el 2 a 1 ante China resultaba perjudicial. Holanda, nuestro tercer rival, había vencido a los chinos por goleada. En caso de empate, holandeses y argentinos igualarían la posición pero la diferencia de gol beneficiaba a los europeos. La Selección salió con esa presión sobre sus espaldas y en un comienzo, logró plasmar su mayor urgencia en el rectángulo, marcando el 1-0 que le permitía soñar. Sin embargo, en los minutos siguientes fue arrollado por Holanda, que se fue al descanso con un lapidario 4 a 1 a su favor. Otros dos goles contrarios en el segundo tiempo llevaron la cuenta a un irreversible 1-6 y la seguridad de que España 96 se había terminado para Larrañaga y sus dirigidos. La Argentina descontó dos veces para hacer algo más decoroso el resultado, pero la suerte ya estaba echada: volvíamos a casa.

Foto: El desfile argentino en la ceremonia inaugural, con el imponente estadio de fondo.


junio 09, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - RUMBO A ESPAÑA '96


1996

II Mundialito de Selecciones.
Río de Janeiro, 15 al 21 de enero
Apenas arrancaba el nuevo año, la Argentina ya estaba tomando el avión que lo depositaría en Río. La tarea del equipo estuvo a la altura de lo esperado, con excepción de una muy dura derrota contra Australia que nos hizo descender hasta el tercer puesto entre cinco participantes (Brasil salió primero y Paraguay, segundo). De todas formas, más que lo anecdótico de los resultados, los partidos seguramente fueron de mayor utilidad para  que el técnico sacara conclusiones con vistas a las Eliminatorias, que tendrían lugar tres meses después y, por supuesto, concentraban toda la atención del mundo del futsal.
Delegación:
Presidente: Norberto García Martín. Vicepresidente: José Lopolito. Delegado: Norberto Smurra. Médico: Ricardo Viola.
Jugadores: Sergio Artero, Pablo Parrilla y Sebastián Pacheco (Boca); Leonardo Magarelli, Leonardo Ruiz y Fabio Pérez (Atlanta); Diego Meirama y Leandro Planas (Ferro); Javier Lamas y Gustavo Villegas (Racing); Mariano Tallaferro y Rodrigo Petillo (Acassuso); y Daniel Dichiaro (River).
15-1: Brasil 2-Argentina 0
17: 1: Argentina 3-USA 0
19-1: Australia 7-Argentina 2
21-1: Paraguay 0-Argentina 3

Eliminatorias para España 96.
Niteroi, Brasil, 16 al 18 de abril
Llegó la hora de la verdad. La Selección se hallaba frente al mayor desafío desde la asunción del nuevo cuerpo técnico. En la conformación del plantel hubo una sola novedad: el regreso del histórico Valarín, quien había estado en los dos primeros Mundiales y cuya experiencia, que contrastaba con un equipo netamente juvenil, Larrañaga consideró indispensable en los encuentros trascendentales que se aproximaban. De los seis participantes, divididos en dos grupos (A: Brasil, Paraguay, Venezuela; y B: Argentina, Chile, Uruguay) tres sacarían pasaje a España. El equipo de Larrañaga, con dos empates, terminó en el primer puesto la fase clasificatoria (todavía al ganador se le adjudicaban dos puntos en lugar de lo tres actuales). Y luego de la lógica caída con Brasil, el choque crucial, ante los paraguayos, arrojó una victoria tan sufrida como ajustada, pero no por ello, menos celebrada. Ahora sí, Argentina estaba una vez más en una Copa del Mundo.
Delegación:
Presidente: Norberto García Martín. Delegado: José Lopolito. Médico: Ricardo Viola.
Jugadores: Leonardo Magarelli, Leonardo Ruiz y Marcelo Scheave (Atlanta); Sebastián Rossi y Gabriel Valarín (Newell’s); Leandro Planas y Diego Meirama (Ferro); Pablo Parrilla y Sebastián Pacheco (Boca); Rodrigo Petillo y Mariano Tallaferro (Acassuso); y Daniel Dichiaro (River).
17-4: Argentina 1-Chile 1
18-4: Uruguay 2-Argentina 2
Semifinal
19-4: Brasil 6-Argentina 0
Tercer Puesto
20-4: Argentina 2-Paraguay 1

Amistoso con Brasil
Belo Horizonte, 3 de noviembre
El camino hacia España no había sido libre de obstáculos.  La Selección, aparte de medirse con los rivales de turno, debió afrontar muchas críticas que partían de nuestro propio país. El planteo conservador que ponía en práctica Larrañaga era, tal vez, la principal razón. También se debatía acerca de la rigurosidad del entrenador, quien debió sostener la deserción de varios de sus dirigidos a lo largo de proceso previo. Entre ellos, la de Boccicardi, jugador que hizo público su malestar para con el DT.
La primera meta trazada, sin embargo, estaba cumplida, y en noviembre la Selección partió hacia la madre patria. Antes de emprender el viaje definitivo, ya con la delegación de la tercera Copa del Mundo, aprovechó para enfrentar amistosamente a los rivales sudamericanos.
3-11: Brasil 9-Argentina 3

Amistoso con Andorra
Murcia, España, 16 de noviembre
16-11: Argentina 3-Andorra 1

Foto: Parados: Javier Guisande, Rodrigo Petillo, Fabián López (AC), Fernando Larrañaga (DT), Marcelo Lombardini (PF), Leonardo Magarelli y Leonardo Ruiz. Hincados: Marcelo Scheave, Diego Campana, Daniel Dichiaro, Sebastián Pacheco, Carlos Sánchez, Leandro Planas, Mariano Tallaferro y Pablo Parrilla. La foto fue tomada días antes de la partida al Mundial y es la que ilustró el programa oficial publicado por la organización de España 96. Pocas horas después, Campana, lesionado, fue sustituido por Diego Castañares.

junio 07, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - SE RECARGA LA AGENDA INTERNACIONAL


1995

Mundialito de Selecciones.
Río de Janeiro, 1 al 5 de febrero
Luego de la intensa preparación en el microestadio de la Academia, quedó designada la primera Selección post-Hong Kong, la cual ya tenía como objetivo la clasificación para España 96, cuyas Eliminatorias se jugarían al año siguiente. Nuestros muchachos integraron el Grupo 1 junto a los dueños de casa e Italia. El Grupo 2 lo conformaron España, Estados Unidos y Australia. La Argentina perdió los dos partidos y regresó a Buenos Aires. En la final, los locales vencieron a los azurri 7 a 0.
Delegación:
Presidente: Norberto García Martín. Vicepresidente: José Lopolito. Administrativo: Alberto Mattaliano.
Jugadores: Pablo Parrilla y Sebastián Pacheco (Boca); Germán Di Iorio y Carlos Boccicardi (River); Diego Meirama y Leonardo Ruiz (Ferro); Sebastián Rossi (Newell’s); Diego Berú (Racing); Leonardo Magarelli (Atlanta); Leandro Ugalde (Tigre); Rodrigo Kabbas (Argentinos); y Rodrigo Petillo (Acassuso).
1-2: Argentina 1-Brasil 6
2-2: Argentina 0-Italia 7

VIII Copa Internacional de Verano
San Pablo, 12 al 19 de marzo
Al mes siguiente, nuevamente Brasil se convirtió en anfitrión de otro torneo, esta vez, en San Pablo. Nuestro equipo, con algunas caras diferentes -había jugadores de más experiencia como el Colorado García, Artero, Scheave y Almirón- enfrentó a  equipos locales.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Administrativo: Ernesto Wiedrich.
Jugadores: Pablo Parrilla, Sebastián Pacheco, Sergio Artero y Claudio García (Boca); Leonardo Ruiz y Diego Meirama (Ferro); Rodrigo Petillo y Mariano Tallaferro (Acassuso); Diego Berú (Racing); Leonardo Magarelli (Atlanta); Marcelo Scheave (Newell’s); Luis Almirón (Platense); Carlos Boccicardi (River).
13-3: Arsenal (Minas Gerais) 3 - Argentina 1
14-3: Corintians 7-Argentina 4
15-3: Osasco (San Pablo) 1-Argentina 1

Amistoso con A.C. Tejusa 6
Indaiatuba, 17 de marzo
Antes de regresar, hubo tiempo para disputar un amistoso, con este resultado:
17-3: A.C. Tejusa 6 - Argentina 1

I Copa América
San Pablo, 4 al 8 de junio
Las derrotas de la primera mitad del año, no lograron cambiar los objetivos del cuerpo técnico, que siguió apostando a jugadores jóvenes, más allá de alguno que ya tenía un Mundial encima como el Chino Díaz, convocado para este sudamericano. La Argentina al fin ganó sus primeros partidos, realizó una meritoria actuación frente a Brasil y se trajo el segundo puesto, en una actuación que sirvió para terminar su año debut más tranquilamente y aguardar con mayor confianza un ‘96 decisivo.
Delegación:
Presidente: José Lopolito. Delegados: Hugo Ceballos y Carlos Scida. Administrativo: Alberto Mattaliano.
Jugadores: Leonardo Ruiz, Diego Meirama y Juan Scacchi (Ferro); Sergio Artero, Sebastián Pacheco y Marcelo Díaz (Boca); Leonardo Magarelli y Favio Pérez (Atlanta); Germán Di Iorio y Daniel Dichiaro (River); Rodrigo Petillo y Mariano Tallaferro (Acassuso).
4-8: Paraguay 3-Argentina 5
5-8: Brasil 4 - Argentina 2
6-8: Argentina 5-Uruguay 3

Copa Desafío
Buenos Aires, 28 de julio
Por primera vez en la historia, la Selección se presentó ante el público local. Lo hizo en el Cenard, acondicionado especialmente para disputar el clásico rioplatense. En Buenos Aires, la victoria correspondió al equipo de Larrañaga, mientras que una semana después, en Montevideo, con los mismos jugadores (y la citación Pablo Parrilla) se empató, lo que trajo como consecuencia que la copa pasara a adornar las vitrinas de la AFA.
Jugadores: Leonardo Ruiz y Diego Meirama (Ferro); Sebastián Pacheco y Marcelo Díaz (Boca); Leonardo Magarelli y Favio Pérez (Atlanta); Germán Di Iorio y Daniel Dichiaro (River); Rodrigo Petillo y Mariano Tallaferro (Acassuso). En la revancha se agregó Pablo Parrilla (Boca).
28-7: Argentina 3-Uruguay 2

Copa Desafío
Montevideo, 4 de agosto
4-8: Uruguay 4-Argentina 4

Foto: La Selección obtuvo la Copa Desafío ante Uruguay, luego de ganarle en el Cenard -en lo que fue el debut del equipo nacional en su tierra- y empatar en el Cilindro de Montevideo. Esta es la formación que igualó como visitante ante los charrúas. Parados: Lombardini (PF), López (AC), Magarelli, Petillo, Ruiz, Pérez y Larrañaga (DT). Hincados: Díaz, Pacheco, Dichiaro, Meirama, Tallaferro y Di Iorio.

junio 05, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - LARRAÑAGA, NUEVO ENTRENADOR


1994

Ya en los primeros días del año, los preparativos para la elección se intensificaron. Los incidentes de la temporada anterior no hicieron flaquear a Veco, quien presentó su candidatura, aún a sabiendas de que su situación no era la mejor. Pero para el rosarino, el hecho de poseer antecedentes mucho más frondosos, debía ser tenido en cuenta. Su objetivo no prosperó, dado que los delegados eligieron que el currículum no tuviese incidencia en la elección. Con vistas a la votación final, la nominación de Larrañaga también estuvo en la consideración y además, hubo un tercero en discordia que presentó su propio proyecto: Beto Coronel, quien hasta entonces venía desempeñándose en Atlanta. Sobre un total de diez clubes (el campeonato por aquellas épocas poseía aún escasos participantes) el técnico de Boca se impuso por abrumadora mayoría.
El entrenador electo designó entonces a sus colaboradores: como ayudante de campo apuntó a Fabián López, un ex jugador de Boca que había colgado los botines recientemente. En la función de preparador físico, el elegido fue Marcelo Lombardini. Dicho terceto, se mantendría por más de una década trabajando de manera conjunta...
La quietud a nivel competiciones internacionales que reinó en los años anteriores, se quebró gracias a la iniciativa puesta en práctica por Brasil, que organizó una interesante cantidad de torneos a partir de 1995. Para enero de ese año, ya estaba programada la primera competencia, a la cual fue invitado nuestro país. Por lo tanto, el grupo puso manos a la obra con algunos meses de antelación, con vistas a la misma.
La idea de Larrañaga era la de iniciar un proceso totalmente renovado, prescindiendo de aquellos jugadores denominados históricos, para darle prioridad a juveniles, tal vez dotados de menor técnica individual, pero según el entrenador, potencialmente capacitados para aprehender los conceptos del fútbol de salón internacional. Habida cuenta de ello, desfilaron por las instalaciones de Racing, en Avellaneda, numerosos futbolistas que hasta allí sólo en sueños se habían calzado la albiceleste. En cambio, ya se vería que en la lista del Mundialito de Río, únicamente un jugador había estado en Hong Kong 92: se trataba de Pablo Parrilla.

Foto: La primera Selección de la Era Larrañaga. Arriba: Sebastián Rossi, Fernando Larrañaga, Marcelo Lombardini, Fabián López y Leonardo Ruiz. En el medio: Diego Berú, Leandro Ugalde, Rodrigo Petillo, Leonardo Magarelli y Carlos Boccicardi. Abajo: Pablo Parrilla, Rodrigo Kabbas, Sebastián Pacheco, Diego Meirama y Germán Di Iorio.

junio 03, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - UN AÑO DE TRANSICIÓN

1993

Luego del Mundial del '92 sobrevino un extenso paréntesis a nivel competitivo. Al margen de los resultados obtenidos, en el avión que traía al plantel de regreso a Buenos Aires, seguramente todos eran conscientes que un ciclo acababa de concluir. Además, existía un dato extra, que impregnaba el clima de la Selección con una atmósfera muy particular: los integrantes de la dupla técnica, distanciados, ya no volverían a trabajar juntos.
La mayor parte de 1993 transcurrió sin novedades. Abocados todos al torneo local, la Selección quedó relegada a un segundo plano. Todavía restaba mucho para las Eliminatorias y la dirigencia, ante la ausencia de partidos amistosos, creyó prudente dejar correr el almanaque antes de formar el nuevo seleccionado. Pero mientras los meses se acumulaban, un interrogante indisimulable latía en cada protagonista vinculado a la actividad: ¿Quién sería el nuevo entrenador? Ni Vicente De Luise ni Fernando Larrañaga ocultaban sus intenciones de continuar, pero como era más que obvio la imposibilidad de hacerlo juntos, la gran decisión se acercaba.
A fines de 1993, un suceso clave marcó la definición del campeonato y, acaso, del futuro de la Selección: Newell’s y Boca llegaron a la final del torneo en medio de un clima especial, ya que esos equipos eran justamente dirigidos por los ex integrantes de la dupla. El partido, disputado en la Universidad de Rosario, fue suspendido sobre el final del primer tiempo (Boca se imponía 1 a 0) por incidentes originados desde la parcialidad local. A De Luise, que había sido expulsado cuando el partido aún no estaba interrumpido, se lo acusó de agredir a Larrañaga en el banco visitante. Dos meses después, en febrero de 1994, el Tribunal le dio a Newell’s el partido por perdido y Boca, de este modo tan atípico, salió campeón.
El saldo tampoco fue positivo en lo personal para Veco, ya que pese a que negó enfáticamente las imputaciones, su imagen decayó, faltando poco para que la dirigencia tuviera que nombrar al próximo entrenador albiceleste...

Hong Kong '92. La dupla técnica sonríe junto al Chino Díaz. Tras ese Mundial, ya no trabajarían juntos.

junio 01, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - HONG KONG '92


En el partido inaugural, la formación argentina posa para los fotógrafos en el imponente estadio mundialista. Parados: Socorro, Valarín, Ferraris, Sposaro, Fiele, Díaz y Carfagna. Hincados: Ávalos, Giménez, Sosa, Romero y Parrilla. 

Del otro lado del mundo transcurrió esta nueva incursión argentina en el futsal internacional a la que, al igual que en el Mundial anterior, se llegó casi sin haber tenido chances de jugar contra otras selecciones. Por lo tanto, la experiencia de nuestros muchachos en materia de roce internacional seguía siendo casi nula.
No obstante, los compromisos iniciales arrojaron resultados positivos, haciendo ilusionar al plantel albiceleste. Una clara victoria frente a Nigeria fue el primer paso, inmediatamente después de la ceremonia inaugural y ante el lleno total del imponente estadio utilizado para la apertura. La mayor técnica prevaleció ante los rudimentarios africanos, en un trámite donde especialmente Valarín se encargó de realzar la jerarquía del fútbol argentino, jugando un partido extraordinario y convirtiendo cinco goles para, al día siguiente, salir fotografiado en los diarios locales. La nota amarga, fue la seria lesión que a los pocos minutos sufrió Carfagna, víctima de un fuerte rodillazo que un nigeriano, en una jugada desgraciada, le propinó en la cabeza.

Su reemplazante, el “Facha” Socorro, cumplió una buena actuación, tanto contra Nigeria como en la segunda fecha con Hong Kong. Un ajustado triunfo consiguió la Argentina enfrentando a los locales. Tras la ventaja parcial que consiguieron estos, llegó el empate de Giménez  y en el principio de segundo tiempo, el desnivel de Ávalos. La Selección, con todo el público en contra, terminó por agradecer la pitada final, que por otra parte significó el pasaje a la segunda vuelta.

En tercer turno, se sumó el tercer éxito consecutivo derrotando a los polacos -que también se hallaban clasificados- en un partido en el cual la Argentina siempre estuvo adelante en el marcador. Con puntaje ideal, en la próxima ronda nos esperaba una zona difícil: Brasil, Estados Unidos y Holanda. Casualmente, los dos primeros rivales coincidían con la segunda etapa del Mundial anterior.

Contra adversarios más poderosos, la Argentina mermó su rendimiento y el aspecto físico, acaso también haya ejercido una importante influencia. Eso se notó ya en el primer encuentro, con Holanda. Por intermedio de Ferraris, la Selección se había colocado en ventaja. Pero la base atlética más sólida de los holandeses y su mayor efectividad hicieron lo suyo, dejando sin nada a la Selección. Un minuto después del gol de Mauricio, llegó el empate y luego los tantos restantes para colocar el 4 a 1 inapelable.
Al día siguiente, se repitió la historia del Mundial anterior: Brasil nos propinó el golpe de nocaut que implicó la eliminación inmediata. Los verdeamarelhos no tuvieron contemplaciones ante un equipo disminuido física y anímicamente, que sucumbió sin atenuantes ante su supremacía.
Por último, un Estados Unidos que necesitaba imperiosamente ganar para seguir adelante, tampoco se apiadó de la Argentina.
La vuelta a casa era inminente. Había que empezar a pensar en España 96.


mayo 30, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - DE HOLANDA A HONG KONG


Con el objetivo puesto en las Eliminatorias para Hong Kong, esta pre-Selección se preparó durante varios meses. Parados: Gustavo Romero, Fabio Giménez, Luis Almirón, Eduardo Socorro, Rubén Sosa, Pablo Parrilla, Mauricio Ferraris, Walter Fiele, Vicente De Luise (DT) y Fernando Larrañaga (DT). Hincados: Alberto Carfagna, Diego Artalen, Ramón Álvarez, Claudio Frino, Sergio Artero, Juan Carlos Ávalos, Andrés Díaz, Walter Sposaro y Gabriel Valarín.  Antes de Aracajú, quedarían al margen Alvarez, Frino, Almirón y Artero.

1992

La actividad fue nula tras el regreso de Holanda. Ante la ausencia de torneos internacionales y amistosos a nivel sudamericano -aún Brasil no había comenzado a organizarlos- sólo quedaba aguardar pacientemente la llegada de las Eliminatorias para Hong Kong. Por lo tanto, desde el 89 hasta el 91 inclusive, la Selección no volvió a juntarse. En cambio sí se produjeron algunas novedades relacionadas al cuerpo técnico: De Luise fue ratificado en su cargo, pero la Comisión de Futsal determinó que Larrañaga dejara de ser sólo ayudante de campo y se convirtiera en su coequiper a partir de los próximos compromisos, que serían los nada sencillos encuentros clasificatorios para el Mundial 92.

Dos meses antes del viaje, la Selección inició su recorrido. La modalidad de trabajo era la siguiente: entresemana, Larrañaga entrenaba a los jugadores capitalinos; los sábados, se reunían con De Luise y los rosarinos. El escenario de la prácticas de fútbol era un complejo deportivo de césped sintético ubicado en Barracas, propiedad de Diego Latorre y Esteban Pogany. Entre dicho lugar y el gimnasio de Racing se desarrollaba la preparación. Así fue avanzando la cuenta regresiva. La lista de convocados fue reduciéndose hasta que pocos días antes de la partida, eran quince los que seguían al pie del cañón. Entonces la dupla técnica comunicó la desafección de cuatro jugadores más: los riverplatenses Claudio Frino y Luis Almirón; Ramón Álvarez, de Atlanta, y Sergio Artero, arquero boquense.

Amistoso con el combinado rosarino
Rosario, 26 de marzo
A fin de seguir alistando los motores, la Selección volvió a reunirse, en Rosario, para enfrentar amistosamente a una formación constituida por futbolistas de la liga local. Esta vez con más formalidad que las prácticas precedentes, se abrió el estadio de Newell’s para que mucho público acudiera al cotejo. De todas maneras, el cuerpo técnico tomó el compromiso como un ensayo, en el que, con claridad, la Argentina superó a un equipo que puso todo de sí, pero no pudo impedir la cómoda victoria albiceleste. Faltaban pocas horas para la dura Eliminatoria...
26-5: Argentina 5-Rosario 1

Eliminatorias para Hong Kong 92.
Aracajú, Brasil, 1 al 3 de abril
El primer paso en Aracajú fue una previsible derrota contra los locales. No obstante, el cuerpo técnico no vio con malos ojos dicho marcador, ya que se especulaba con que Brasil golearía a los demás rivales En caso de igualdad de puntos en el tercer puesto, la clasificación  favorecería al de mejor diferencia de gol. De los cuatro países intervinientes, los tres primeros irían al Mundial.
Sin embargo, la Selección le prestó mayor atención aún a la calculadora luego del empate en uno del día siguiente con Paraguay. La Argentina ganaba con justicia, pero sobre la hora los guaraníes le colocaron un manto de incertidumbre a nuestra participación en el Mundial.
No cabía otra alternativa que vencer a Ecuador para no pensar en resultados de terceros. Consecuencia de ello, el equipo salió dispuesto a conseguir el pasaje a Hong Kong  sin depender de nadie y se llevó por delante a los ecuatorianos. El contundente 5 a 1 le devolvió la alegría al plantel, que terminó celebrando en la pileta del hotel -cuerpo técnico incluido- la conquista del subcampeonato y de la clasificación.
Delegación:
Presidente: Osvaldo López. Delegado: José Lopolito.
Jugadores: Gustavo Romero, Gabriel Valarín, Walter Fiele y Diego Artalen (Newell’s); Alberto Carfagna, Walter Sposaro y Mauricio Ferraris  (Atlanta); Rubén Sosa, Pablo Parrilla y Juan Ávalos (Boca); Marcelo Andrés Díaz y Fabián Socorro (River); y Fabio Giménez (Tigre).
1-4: Brasil 4-Argentina 0
2-4: Argentina 1-Paraguay 1
3-4: Argentina 5-Ecuador 1

Con la tranquilidad de haber conseguido el objetivo, pero con la urgencia de seguir sumando horas de trabajo, se reiniciaron las prácticas en julio. Esta vez, nada más que en el polideportivo de Racing, en Avellaneda. En él, la Selección enfrentó a varios equipos del torneo local que oficiaron de sparrings. Todos, fueron superados con claridad. Del equipo de Tigre, que realizó un buen partido contra los albicelestes, se convocó a Nelson Podestá. Este último, si bien reforzó las filas del seleccionado en aquella etapa y viajó a Hong Kong, sólo lo hizo en carácter de personal auxiliar, ya que por una cuestión de cupo fue finalmente desafectado de la nómina mundialista.
Al igual que en las semanas previas al Mundial anterior, la Selección quedó concentrada en SETIA. Y a  casi diez días del debut, se inició el periplo, increíblemente largo y agotador, hacia el continente asiático. Debido al sistema de vuelos, fue necesario permanecer varios días en Holanda antes de llegar al punto final del recorrido. El destino volvía a depositar a la Argentina en Amsterdam, al igual que casi cuatro años atrás. Aprovechando esa escala, se enfrentó en un entrenamiento a Paraguay, que venía realizando idéntico trayecto. Aquí, a diferencia de lo sucedido cuatro años antes, la práctica no dejó conformes a los hombres del seleccionado, que, en tres tiempos, cayeron por varios goles frente a los guaraníes. Y después, rumbo a la lejana Hong Kong.

mayo 28, 2020

LA HISTORIA DE LA SELECCIÓN - EL DEBUT MUNDIALISTA


La Argentina en Amsterdam, a punto de debutar en campeonatos mundiales. Parados: Alberto Carfagna, Adolfo Fagundez,  Rodolfo Tin, Fernando Lozano, Hugo Castañeira, Nicolás Hidalgo, Néstor Romero, Daniel Estrella (PF), Vicente De Luise (DT) y Fernando Larrañaga (AC). Hincados: Gabriel Valarín, Juan Carlos Ávalos, Eduardo  Santamaría, Ramón Álvarez y Alberto Ocampo.

La fecha de original del primer Mundial estaba, en principio, programada para 1988. Sin embargo, prevaleció la insistencia del país organizador para que la misma se corriera hasta enero del 99. De este modo, coincidiría con los festejos por el centésimo aniversario de la Federación Holandesa.
Nuestra Selección arribó a Amsterdam una semana antes del debut, el 29 de diciembre. Alojados en las instalaciones de la Federación -allí se hospedó la mayoría de los competidores- la delegación argentina realizó un austero brindis cuando dieron las doce del 31. Al día siguiente recorrieron la ciudad, aprovechando el día libre otorgado por el cuerpo técnico en aquel 1 de enero tan frío -era pleno invierno en Europa- como atípico para aquellos muchachos totalmente amateurs que, quizás todavía inmersos en un gran sueño, tomaron un avión hacia el Viejo Continente, con el fin representar al país.
El segundo día del año comenzaron las prácticas, con la mala suerte que varios de los supuestamente titulares, se contracturaron debido a la falta de adaptación luego de un viaje largo, el cambio brusco de clima y los nervios propios de jugadores totalmente amateurs.
Consecuencia de ello, el debut de esos futbolistas, que no entrenaron normalmente sino que hicieron trabajos especiales en la pileta del complejo, estuvo en duda hasta la misma mañana del partido con Canadá.

Pero en definitiva todos se recuperaron y aquellos días de incertidumbre culminaron con una sonrisa, ya que los canadienses opusieron una débil resistencia y fueron vencidos 3 a 1 por una Argentina sólida, que contó con una soberbia actuación de Hidalgo, autor de dos de los tres  tantos.
La jornada siguiente puso enfrente otro adversario a priori accesible. Japón no parecía ser un problema, sobre todo cuando rápidamente la Selección consiguió dos goles que lo acercaban a la clasificación. Pero a partir del descuento japonés en el segundo tiempo, un susto mayúsculo recorrió el cuerpo de cada uno de los argentinos presentes en el estadio. Los velocísimos nipones, agrandados por aliento del público holandés,  que claramente se había volcado a favor del más débil, encerraron a la Selección contra su arco. El arquero Carfagna intervino entonces en reiteradas ocasiones, atajando y recibiendo los pases de sus compañeros (todavía no se había dictado la regla que impedía hacer esto). La presión japonesa, no obstante, no fue suficiente para vulnerar la estructura defensiva contraria y, los dos valiosos puntos que nos colocaban en la segunda fase, quedaron a salvo.

Con la clasificación asegurada, llegó Bélgica, que también ya había pasado de ronda producto de dos triunfos. Para preservar las energías de los titulares, el técnico  dispuso el ingreso de integrantes del plantel que no habían tenido tantas chances de jugar. Uno de ellos, Ramón Álvarez, señaló el único gol ante los belgas (fue el empate parcial), quienes luego se quedaron con la victoria y el primer puesto del grupo. Una desagradable sensación se instaló en el grupo a partir de aquel partido: más allá de la derrota, todos lamentaron la grave lesión de Tin, quien en una jugada sin importancia, sufrió una terrible fractura en su pierna derecha, debiendo volver  al país  a los efectos de ser operado.
La segunda instancia puso en el camino a tres rivales complicados. Estados Unidos era el primero y aparecía como un equipo impredecible. Por un lado no figuraba en cacha de once, pero al mismo tiempo sí tenía antecedentes en un intrincado fútbol rápido disputado en su país, del cual exhibió algunos elementos en este Mundial. Los buenos resultados que cosechó -obtuvo el tercer lugar- lo condujeron a ser considerada la gran sorpresa y a que algunos le pronosticaran un futuro de potencia mundial, especialmente tras el triunfo con sabor a batacazo que consiguió contra Brasil. Pero con el transcurso de los años se fue desdibujando, sin poder confirmar aquellas expectativas.
En segundo lugar, los verdeamarelhos ya mostraban signos del poderío que los llevaría a ser tricampeones, y era el único rival que la Argentina era consciente de que sería casi imposible poderlo superar.
Por último, existían esperanzas con respecto a Paraguay, selección que si bien era fuerte en fútbol de salón, con las nuevas reglas del futsal, había caído ante nuestra Selección poco tiempo atrás.
A la hora de la pisar el campo de juego, los cálculos optimistas le dejaron su espacio a los más realistas y tres derrotas implicaron un rápido retorno a casa. Estados Unidos, seguramente el partido clave para mantener en alto las ilusiones, se despachó con un 3 a 1 sin objeciones. Por más que Ávalos logró la apertura de marcador, en el segundo tiempo los norteamericanos tradujeron su dominio con tres goles para dar vuelta la historia. La mala racha de lesiones graves no se detuvo. Ahora era Lozano quien padeció rotura del talón de aquiles. “Puré” permaneció en Holanda, pero obviamente quedó marginado de la competencia.
La segunda caída era predecible, frente a un futuro campeón que además estaba consagrando a Beto como el mejor jugador del mundo.

Ya eliminados, el ajustado revés ante los paraguayos sólo sirvió para determinar las posiciones. Aquí, otra vez la Selección se encontraba en ventaja (vencía 3 a 2) pero el partido cambió de manos cinco minutos antes del final. De haber ganado, probablemente la Argentina hubiera escalado alguna posición por sobre el octavo puesto que en definitiva obtuvo, aunque la verdad ya había sido escrita desde la frialdad de las estadísticas. Al margen de ellas, el propósito de empezar a sumar experiencia en el terreno internacional ya estaba satisfecho, en lo que fue el inicio de un largo recorrido por las canchas del mundo.
Un párrafo del periódico “FIFA News”, publicado tras la Copa del Mundo, decía textualmente: “Paraguay se franqueó muchas simpatías el día de la apertura, con bonitas jugadas técnicas, aunque en la segunda vuelta no pudo más imponerse y quedó eliminado igual que la Argentina, en cuyo equipo no todos los jugadores mostraron el nivel atlético que requiere un torneo mundial”.