LA VOZ DEL FUTSAL - ESTADÍSTICAS

Barrio por barrio, club pr club

Mostrando entradas con la etiqueta Intorre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Intorre. Mostrar todas las entradas

abril 13, 2024

GENTE DE FUTSAL


En 2018, Cristian Intorre (en el centro de la foto) se incorporaba a La Catedral, club que debutaba en AFA y participaba en Primera D. En 2019 obtendría el ascenso a la C. Junto a él, el DT Diego Citraro (izquierda) y Alejandro Sampayo, dirigente de la institución de Hurlingham.

septiembre 30, 2020

CRISTIAN INTORRE: “EL GRUPO SE UNIÓ MUCHÍSIMO”


Su campaña comenzó en Primera B, actuando para Morón. En 2012 metió una excelente cantidad de goles (37) y se afianzó como uno de los jugadores más destacados de la divisional. Siguió en el Gallo hasta 2016, donde, con 35 gritos, estuvo muy cerca de aquel récord personal de efectividad. Su juego se trasladó a Newbery, Camioneros y por último, La Catedral. En 2019, en esta entidad logró el ascenso a la C.  “Por ahora sigo en La Catedral, si no hay grandes cambios seguiré ahí”, cuenta Cristian Intorre.

¿Qué recordás de tu debut en primera?

Mi debut en primera quedó lejano, por así decirlo, tenía mucha ansiedad. Jugué en reserva en Morón y pude dar el salto a primera. La verdad que fue hermoso.

¿Cuál fue tu mejor momento como jugador?

Quiero creer que fue el año pasado en La Catedral. Siento que gracias a mis compañeros, cuerpo técnico, Diego Citraro (el DT) y la dirigencia, me dieron la confianza para tener un gran año y lograr el ascenso. También el 2016 de Morón, terminando un gran año personal y grupal, les ganamos a equipos que hoy pelean en la máxima categoría del futsal argentino, con el DT Fede Díaz a la cabeza.

¿Tu mejor partido?

No recuerdo mucho, soy de tener buenos partidos cuando la meto jaja… Me acuerdo de uno en Morón, en cancha de Almafuerte en el 2012, donde metí cuatro goles, y con La Catedral el año pasado, contra Monte Viejo, donde también hice cuatro goles. Ambos fueron buenos partidos.

¿Y el peor?

Uno personalmente lo siente cuando perdés y encima te toca tener un mal partido. El año pasado con Estrada, jugando nosotros de local, jugué mal partido. Encima nos ganaron y eso nos complicó la carrera por el ascenso.

¿Te dedicás a algo más aparte del futsal?

Soy empleado administrativo en una empresa. El futsal es mi cable a tierra, se extraña muchísimo.

Con respecto a esta Cuarentena, en lo personal ¿qué es en lo que más te perjudicó?

En muchas cosas, el club había invertido mucho en la actividad y teníamos un cuerpo técnico nuevo, que tienen unas ganas bárbaras de laburar. Se ve todo empañado por esto, sumado a que tuve la desfortuna de perder a mi papa hace 20 días. Todo suma en este parate.

¿Y si tuvieras que encontrarle algo positivo?

Que el grupo se unió muchísimo, aún sin vernos las caras estamos contactados mediante zoom. La verdad que eso hace que todo se haga más llevadero, esperando, si Dios quiere, tener una revancha en el 2021 y que se termine esta pesadilla.

julio 09, 2018

“LA META ES TIRARNOS AL ASCENSO, CUERPO TÉCNICO Y PLANTEL ESTÁN MUY METIDOS”


El goleador Intorre -flamante refuerzo de La Catedral- en el centro, con el DT Citraro y el presidente Alejandro Sampayo. 

“Mi llegada a La Catedral se dio tras quedar libre en Camioneros. El club, ahora que lo veo por dentro, es parte de un proyecto muy lindo, al primer año de estar participando en AFA ya pelean un ascenso”. Las primeras palabras de Cristian Intorre con su nueva casaca, marcan el optimismo en un 2018 que lo había encontrado dos categorías más arriba. Sin embargo, el jugador surgido en Morón en 2012 -y con un paso por Newbery y otro por Camioneros- aceptó sumarse a La Catedral como refuerzo de mitad de año, y en su nuevo destino lo recibieron con los brazos abiertos.
“El DT pretende que cumpla la función de pivot y que traiga goles al plantel; es algo que no falta pero que tampoco sobra”, cuenta Intorre, antes de opinar sobre esta etapa de su carrera en la divisional D: “No soy de mirar la categoría, hoy el futsal está muy parejo en todas sus divisiones y acá hay muy buenos jugadores,  voy a tener que adaptarme para dar lo mejor de mí, tanto en lo grupal como en lo futbolístico”.
En relación al objetivo que La Catedral tiene para el segundo semestre, señala: “Obvio que el ascenso siempre está en la mira, cuerpo técnico y plantel están muy metidos y la meta es la misma en todos: tirarnos al ascenso. No tengo dudas de que vamos a tener una muy buena segunda ronda, hay que trabajar día a día para bien del equipo, y en lo personal ojalá que pueda aportar lo mejor de mí”.
Por último, Intorre se refiere a la entidad en la que hizo la mayor parte de su carrera, y en donde marcó 160 goles en seis temporadas: “De Morón tengo un recuerdo hermoso. Nunca me voy a olvidar del club en dónde yo empecé. Arranqué ahí cuando de la actividad no había nada, fue todo desde cero. Me hubiese encantado poder estar en otro momento y dar una mano, pero no se dio la posibilidad. Ahora el futsal está atravesando un momento difícil, con el equipo en el fondo de la tabla. De mi parte, siempre le voy a desear lo mejor y el día de mañana me gustaría volver, es una institución a la que considero como mi segunda casa”.

TODOS SUS GOLES
(*) No se contabilizan partidos de desempate ni playoffs.

julio 12, 2013

«En Morón el compañero siempre está para darte un beso y un abrazo»

Cristian Intorre y David Folle

«Esto se da en base a la unión del grupo», destaca Cristian Intorre, una de las figuras de un Morón que está realizando una campaña que le permite ilusionarse con ser uno de los equipos que luchará por el ascenso a Primera. El Gallito, estuvo una buena cantidad de partidos como líder absoluto de la Zona 6 y por más que un par de traspiés hicieron que perdiera la punta, su clasificación es un hecho. "Desde febrero estamos entrenando con un solo objetivo, que es el de mantaner la categoría. Gracias a Dios, se nos está dando», cuenta Intorre, mázimo goleador del Gallito.
«Gran parte de mi vida es el fútbol, aunque al futsal me dedico desde hace tres años. Yo jugaba en Argentinos, entrné en Vélez, en River... Llegué hasta la sexta de los Bichitos y tuve que dejar por el colegio. Ahora, trabajo en una empresa constructora como empleado administrativo», indica este jugador cuya experiencia en la actividad había sido nula hasta hace 2012. «A Morón se le puede llegar a dar este año. Por algo estamos ahí arriba. En lo personal también es un lindo momento. Mi máxima virtud es que estoy donde tengo que estar. La meto. Igual, me falta corregir mucho, en esto del futsal tengo que aprender bastante todavía», reconoce, antes de cederle la palabra a compadre de dupla ofensiva, y también compañero en este entrevista: «¿Cómo lo veo a Folle? ¡Es un crack!», remata.

«Por suerte a nivel grupal nos están saliendo las cosas, por eso resalta también lo personal». David Folle tuvo un comienzo fulgurante en el futsal de Morón, dos años atrás. En la campaña de 2011, había tocado la barrera de los 40 goles en el equipo de Canella. Hoy, parece haberle cedido aquella capacidad goleadora a Intorre, para cumplir funciones de asistidor: «Sacarme algún rival de encima y darle el pase a un tanque como Cristian, que cuando la agarra la mete, es la fórmula que nos dio buenos resultados este año, donde las cosas nos están saliendo tan bien. Más allá de ser un buen equipo, acá somos todos amigos, y eso es un plus con respecto a otros adversarios».
Esa variante en su juego, según Folle, tiene su explicación: «El primer año hice tantos goles porque éramos cinco o seis jugadores que íbamos a todos lados a defender la camiseta. Se me dio mucho porque no había recambio. Pero ahora es diferente, y meterla en el arco contrario, es trabajo de los pivots como Cristian».
La reflexión de Folle lo habilita a hacer memoria y referirse a cierta posibilidad que tuvo de pasar a otras instituciones. «Sé que se contactaron con nuestro técnico, pero me quedé por amor a la camiseta y porque quiero ascender con mis compañeros. Ese es mo objetivo, si bien hoy por hoy la meta principal es la de mantener la categoría. Si el día de mañana se me da una transferencia, bienvenida sea, pero a este grupo le debo mucho y por ahora decidí quedarme».
Los antecedentes de Folle también están vinculados a cancha de once: «Practiqué con la primera de Morón a principio de año. Me ofrecieron probarme y me animé. No quedé en el plantel, pero fue una experiencia muy linda». Hoy, David está desocupado: «Habitualmente hago changas, soy un pibe de barrio que no tiene problemas en laburar de lo que sea».
A su criterio, el hecho de que un equipo compuesto por jugadores sin experiencia en futsal, pelée la punta, tiene su explicación. «Que seamos tan unidos en las buenas y en las malas es uno de los secretos. Acá en Morón, el compañero siempre está para darte su apoyo, un beso y un abrazo. Eso cuenta mucho. En lo futbolístico, gracias a un técnico como Daniel (Canella), que sabe tanto, estamos donde estamos».