LA BENDICIÓN DE SER FAMILIA
Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Yeshúa El Mesías, que todos vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito. Corintios 1:10.
Compartir momentos en familia, lamentablemente, no suele ser un gran plan para muchas personas. La sociedad actual privilegia los placeres individuales e instantáneos, mientras la familia va perdiendo su valor tradicional. Es que en una familia no todo es color de rosa, e integrarla, requiere un esfuerzo y un compromiso que no todos están dispuestos a hacer. Sin embargo, una familia sólida es el sitio ideal para refugiarse y fortalecerse ante las situaciones difíciles de la vida. Cuanto mejor estén las familias que la componen, por lo general, mejor estará la sociedad entera. Pero si eso no sucede, las deficiencias del hogar se trasladarán al conjunto social, que así como ocurre hoy, terminará padeciendo graves problemas.
















