LA VOZ DEL FUTSAL - ESTADÍSTICAS

Barrio por barrio, club pr club

Mostrando entradas con la etiqueta Mosenson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mosenson. Mostrar todas las entradas

septiembre 24, 2020

OCHO PREGUNTAS A GUIDO MOSENSON


 

¿Qué recordás de tu debut en primera?

Fue en cancha de Lamadrid, empatamos 2-2, 2005 o 2006. Estaba fascinado, con una adrenalina bárbara... era muy chico y era un gran desafío.

¿Cuál fue tu mejor momento como jugador?

Creo que uno de uno de los picos más altos de mi carrera fue en el 2016/2017, estando en el campeonato del mundo y ganando al año siguiente el campeonato local con Boca.

¿Y el peor?

Puede ser el 2014. Fue un año en el que jugué pero sin mucha motivación. Estaba con la cabeza en otro lado y eso en un jugador de primera se nota rápido.

¿Tu mejor partido?

No recuerdo uno en particular, donde podría decir que salió todo 100 puntos. Hubo varios lindos en los que me sentí muy bien y satisfecho. Todo el playoff 2017 fue muy bueno, también en Hebraica hubo partidos que podría destacar.

¿Y el peor?

Uno para el olvido fue uno de los primeros que me tocó jugar contra Pinocho. Allá en su cancha, con un Elias goleador. Si no me equivoco, perdimos 10-1.

¿Te dedicás a algo más aparte del futsal?

Sí, tengo una distribuidora online.

Con respecto a esta Cuarentena, en lo personal ¿qué es en lo que más te perjudicó? 

En una primera instancia pensaba que en nada, pude enfocarme en el desarrollo web y mientras tanto, mantenerme físicamente con los entrenamientos de Boca. Pero con el correr de los meses, el físico va perdiendo ciertos rasgos o movimientos rápidos naturales que venía teniendo. Este año era una revancha grande para mi y se terminó muy temprano. Espero volver al ritmo nuevamente y lo más rápido posible.
 

¿Y si tuvieras que encontrarle algo positivo?

Me permitió tener más tiempo en familia, mudarme, desarrollarme en lo laboral, bajar un cambio. A veces estamos con las revoluciones a mil y no me parece mal que esto nos baje un poco.

Foto: uno de los primeros partidos de Guido Mosenson, en Hebraica (2006). El arquero es el primero de la fila superior, desde la derecha. El estadio es el del Centro Asturiano, donde el equipo actuaba como local.

junio 17, 2017

“EL MUNDIAL ME CAMBIÓ LA VIDA”




Guido Mosenson había hecho prácticamente toda su carrera en Hebraica. Al margen de un par de temporadas en Kimberley, donde estuvo a préstamo, en el elenco de la colectividad surgió y allí fue un arquero-símbolo, hasta que a principios de este año volvió a irse a préstamo, en esta ocasión, a Boca. El destino futbolístico hizo que esta semana, ambos equipos se cruzaran en un cotejo pendiente, y siendo la colocación de los dos muy holgada, el triunfo quedó en manos del xeneize, que alcanzó a su vencido en la tabla. Mosenson, que por pertenecer a Hebraica no actuó, vivió el encuentro “con gran ansiedad. Me costó, fue un día atípico, de sentimientos encontrados. Me hubiera gustado jugar, porque yo quiero estar siempre. A Hebraica lo vi muy bien trabajado, concentrado. Y a Boca, bueno, lo veo semana tras semana. Metido, enchufado, con mucha dinámica y jerarquía”.
-¿Se acercó la gente a saludarte?
-Sí, sí… Personas a las que no veía hace bastante. Estuvo lindo. 

-¿Estabas nervioso a pesar de no haber jugado?
-Sí, totalmente. Terminé con un poco de dolor de panza.
-¿Tenías esperanzas de jugar?
-Desde el comienzo del torneo tenía claro que no iba a jugar. Pero bueno, llega el momento y a uno le gustaría. Quieras o no, uno se mide. Los dos clubes están muy bien, pero esta es mi realidad de hoy en día. Lo que más me importa es que le vaya bien a Boca.
-¿Pensaste mucho antes de dejar Hebraica?
-Sí, es difícil irte de tu lugar de siempre, donde están tus amigos, pero la Selección me abrió mucho la cabeza, así que… qué mejor que seguir aprendiendo de este deporte y hacerlo en un club de los mejores, como lo es Boca.
-¿Cómo ves al equipo?
-Está bien, muy firme. Sentimos la falta de Gonza (Abdala) y Kiki (Vaporaki). El equipo los necesita. Pero estamos entrenando un montón y encontrando el nivel que queremos. La última semana nos tocaron tres partidos juntos y supimos resolverlos. Estamos tranquilos y contentos.
-Y en lo personal, ¿cómo estás?
- Vine a aprender, a jugar y a ganar. Esas tres cosas se están dando. Así que estoy feliz.
-¿Tu momento más feliz en el futsal fue el título mundial?
-Sí, eso fue algo único e irrepetible. El Mundial me cambió la vida. Estoy con otra mentalidad. Quiero profesionalizarme en este deporte que me encanta. A la Selección y a Boca les voy a dar todo.
-¿Fuiste uno de los que menos notas dio después del Mundial?
-Es verdad, no soy de dar tantas notas. Yo la llevo muy tranquilo, muy por adentro. No exteriorizo tanto, pero el goce está intacto.
-¿Lo viviste aún con mayor nerviosismo que Sarmiento, el arquero titular?
-No sé que le habrá pasado a Nico por la cabeza. Seguramente, a todos nos pasó de todo. Pero sí, nervios hubo. Desde el primero hasta el último día. Después de cada partido, me iba con dolor de cabeza. Estábamos muy metidos los 14. Yo no sabía si en algún momento iba a tener que entrar o a hacer lo que fuera necesario.
-El hecho de haber sido convocado cuando tu trayectoria internacional no había sido tan extensa, ¿significó una sorpresa?
-Con Diego (Giustozzi) lo hablé a principios del año pasado. Él dijo que estaban Nico y Mati (Quevedo) y que habría un lugar. Durante meses me entrené, tratando de adaptarme al juego que él quería. Creo que lo hice bien y la devolución fue la de llevarme. Finalmente jugué tres minutos, que fueron tres minutos soñados. Y tengo ganas de ir por más; si hay una nueva convocatoria el objetivo es el de atajar y demostrar que uno puede estar a nivel.   
-¿Qué vislumbrás para tu carrera?
-Vivo mucho el día a día y aspiro a lo máximo. La verdad que mi meta es la de salir campeón de AFA. Así que por ahora, vamos por eso.

diciembre 04, 2012

HEBRAICA SUPO DARLO VUELTA

Para ver y comentar las fotos del partido, click en el siguiente enlace de facebook:
Hebraica derrotó a Kimberley 3 a 1 en condición de visitante, trepando hasta la línea de 24 puntos en este Clausura y consiguiendo una posición más que desahogada con respecto al descenso, el problema que tanto lo había incomodado la temporada pasada. 
 Para imponerse, debió sortear una desventaja inicial, producto de un tempranero gol de Domínguez, que colocó en ventaja a Kimberley a los 3' de iniciado el cotejo. En ese primer tiempo ya no habría más goles. Kimberley tuvo sus oportunidades para aumentar y Hebraica las suyas para empatar (la más clara fue una sexta falta atajada por Farach cerca del final) pero ni uno ni otro conseguirían concretar en la red las buenas intenciones.
 En el comienzo del ST el pibe Dvorkin conquistó el 1-1, lo que tranquilizó a los visitantes y complicó al elenco de Mónaco, que encima sufrió la expulsión de Bonvín al promediar la etapa. Buscando nuevamente el desnivel, Kimberley se adelantó, Hebraica esperó y procuró lastimar de contra.  
 A los 12', llegó el 2-1 marcado por Trzewick, que ingresó libre de marcas por el segundo palo. Dos minutos más tarde, los de Noriega aplicaron el golpe de nocaut, mediante una contra muy bien resuelta que Gusis coronó en la red.
 En los cinco minutos finales Kimberley concentró todas sus energías en tratar de torcer la historia. Pero su rival, bien plantado en el rectángulo, se encargó de neutralizar el peligro hasta que la chicharra indicó que ya podía llevarse los tres puntos a su casa.

SALDOS Y RETAZOS
 Franco Bonvín observa el partido desde el banco. El jugador de Kimberley acababa de ser expulsado por una causa por frecuente: al ingresar para hacer el cambio por el lugar equivocado, el árbitro Fernández lo amonestó. Y como ya tenía amarilla, tuvo que ver el tramo final del encuentro desde afuera.
 Guido Mosenson tuvo una sólida tarea en el aro de Hebraica. En las dos temporadas anteriores había sido arquero de Kimberley, hecho por el cual, recibió varios saludos de la gente de su ex institución.
 La ausencia de los hermanos Edelstein (transferidos a España) y de Leo Gimémez (expulsado la fecha anterior) obligó al entrenador visitante a recurrir al semillero. De modo tal que hizo su debut absoluto en primera Nicolás Dvorkin, de cuarta división. El estreno no pudo ser más auspicioso para el pibe, dado que tuvo una buena actuación y conquistó el empate de su equipo, apenas ingresó en el complemento.
 A partir de su alejamiento de 17 de Agosto a mediados de año (el Bicho Freire no lo tuvo en cuenta) Fernando Poggi regresó a Hebraica, el club en el cual tan buenos recuerdos había dejado en 2011.. Claro que en esta ocasión, llegó para convertirse en colaborador del cuerpo técnico de Nicolás Noriega. Entre arqueros, se entienden.
 Al igual que Ferro de Merlo, Hebraica también tiene su propio álbum de figuritas autoadhesivas dedicadas exclusivamente al futsal. Aquí, lo sostienen los padres de los jugadores. ¿Cuál será la más difícil?
Ante un nuevo triunfo, la alegría de los de la colectividad era tan grande, que fueron unos cuantos los "fotógrafos" que quisieron llevarse un recuerdo de su equipo en el estadio Malvinas. Los jugadores, gustosos, accedieron al requerimiento de sus hinchas. 

julio 06, 2011

DOS ARQUEROS, DOS HISTORIAS

En Hebraica conviven tres grandes guardavallas. Dos de ellos, pasaron por la Selección y luchan por ser titulares ahora que Guido Mosenson fue habilitado para actuar tras desvincularse de Kimberley. Tanto él como Fernando Poggi, tienen mucho para contar.

“Me duele lo de Argentinos, lo de Parque no me sorprende”

Argentinos, Italia, 17 de Agosto, Parque, la Selección... Todas esas camisetas vistió Fernando Poggi. Hoy, superando la barrera de los 30, firmó para Hebraica
cuando admite que tenía pensado retirarse. Pero... «Me llamó Nico Noriega para venir. Era un año complicado: el trabajo, el nacimiento de mi hija... No podía entrenar tantas veces por semana pero llegué a un buen arreglo con el técnico y no me arrepiento. No sabía que iba a encontrarme con un club así. Es mucho más de lo que yo esperaba».
Poggi reconoce que su estado anímico no era el mejor después de haberse ido de Parque el año pasado: «Me fui mal, amargado. Yo sentí que era una de mis últimas experiencias y la verdad, fue demasiado negativa. Me quedé con ganas de revertir esa mala imagen». Profundizando
en ese concepto, indica: «Lo echaron a Diego Campana, que es mi amigo, pero no me fui por eso sino por decisiones que estaban tomando los dirigentes. No iba a ser cómplice de lo que estaba pasando. Fue injusto por el técnico y por el plantel, que nunca tuvo materiales ni espacio para trabajar. No iba a quedarme para hacer papelones y me fui faltando algunas fechas». El arquero
dice no sentirse apenado por la difícil situación por la que atraviesa Parque respecto del promedio, pero sí por la de Argentinos, el club en el cual se inició: «Esa es mi casa y me duele que esté así. Lamentablemente, pudiendo darle una mano, nunca pude volver, por un tema que no quedó claro. Lo de Parque, en cambio, no me genera nada, ni tampoco me sorprende, más allá de que a Osvaldo Scocchera lo quiero mucho. No creo que sea él el culpable, pero las cosas ahí no se están haciendo bien. Por suerte, me di cuenta que Hebraica es mucho más serio, en cuanto a grupo y a dirigencia, que siempre apoya. Los primeros partidos los perdimos todos y no faltó nadie ni un día a entrenar. No podíamos creerlo. A mí, que soy el único nuevo, me recibieron de primera».
Si bien Hebraica es totalmente amateur en cuanto a remuneración para su plantel, a Poggi eso no le importó: «Yo sabía lo que podía dar en cuanto a compromiso. Y no pretendo que me paguen cuando no son muchas las veces que puedo ir a entrenar». Flamante papá, cierra la nota a
pura felicidad: «Estoy durmiendo poco pero no me importa, esto me cambió la vida».

“No soy de los que dejan las cosas por la mitad”

Guido Mosenson regresó a Hebraica luego de rescindir el préstamo que lo unía a Kimberley. Hace unos días, quedó habilitado para actuar y oficialmente, ya está en condiciones de hacerlo: «Estoy contento por haber vuelto a lo que es el origen de uno. Ya hace un mes que estoy entrenando. Mis compañeros me recibieron muy bien y al equipo lo veo bárbaro, mucho mejor que cuando estuve antes. Sumó un montón la vuelta de los hermanos Edelstein y Nico Noriega es un técnico que anda fenómeno con el plantel».
-¿Volvés con la idea de ser titular?
-Yo vine para su
mar. En el plantel hay dos grandes arqueros como Poggi y Arruguete. Mi idea es estar tranquilo, entrenar y jugar si el técnico lo dispone.

-¿Y si te toca ser suplente?
-Voy a dejar todo para jugar, pero si no se da, lo voy a aceptar sin dudas, y seguiré entrenando.

-¿Cómo quedó la relación con la gente de Kimberley?
-Con los chicos nunca tuve ningún inconveniente. Con el cuerpo técnico tampoco. Y con los dirigentes, al darme el pase, tampoco.

-Entonces, ¿cuál fue el problema?
-Algo externo. Pero ya pasó y prefiero dejarlo de lado.

-Después de decir que te ibas, anunciaste que la Libertadores sí la ibas a jugar. ¿Por qué luego no viajaste?
-Pasaron otra vez algunas cosas que excedían a mis compañeros, el cuerpo técnico y los dirigentes. De vuelta tuve que decir que no porque había cosas que no compartía.

-¿Pero qué pasó puntualmente?
-Algo que me hizo sentir incómodo. Yo quiero mucho al futsal y dejo todo por este deporte. Pero hasta cierto punto. Después, creí que no era necesario seguir estirando más las cosas y preferí volver a mi club de origen.

-¿Qué tan cerca estuviste de viajar?
-A una hora. La misma mañana de la partida decidí no subir al micro. Pero ya pasó.

-A la gente que se enojó por tu alejamiento, ¿que le dirías?
-Que no soy de los que dejan las cosas por la mitad. Simplemente, éstas fueron circunstancias especiales y elegí a mi familia y a mí antes que al futsal. Espero que en el año que estuve en el club me hayan llegado a conocer y no piensen que soy un garca, o lo que sea. De mi parte,
está todo más que bien.

-¿Hubo gente que te acusó de eso?
-Sí, pero son pequeñas situaciones que si vos las charlás, se entienden rápido, se solucionan. Los chicos son unos fenómenos. Bueno, hubo diferencias, pero yo sé que si supieran toda la historia, no pensarían mal de mí.

-¿Infuyó tu familia en tu decisión?
-Y... la decisión la tomé yo, pero es una mezcla de todo

-Llevamos un tiempo hablando y todavía no se mencionó el motivo concreto de tu alejamiento.
¿Querés decirlo?
-No, me gustaría que quede de puertas para adentro. Ya está. Espero que no se vuelva a repetir.

-En el Clausura es posible que juegues en contra de Kimberley. ¿Pensaste cómo sería ese día?
-No, lo único que sé es que voy a dar lo mejor de mí, así como lo hice cuando jugué para Kimberley en contra de Hebraica.

-¿El dinero que Kimberley pagó por tu préstamo le fue reintegrado?
-La verdad que no estoy al tanto de eso, que se manejó a nivel directivos. A mí me dieron la opción de elegir qué era lo que quería hacer y yo lo hice.

-¿Qué es lo mejor que te pasó en el futsal?
-Jugar en la Selección. Eso es lo máximo. Ojalá alguna vez vuelva a tener una oportunidad. De mi parte, tengo muchísimas ganas.