UNAS HORAS SIN ELECTRICIDAD
Que gobierne en sus corazones la paz del Mesías, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos. Colosenses 3:15.
Hace unos días se cortó la luz en mi casa y prácticamente toda mi rutina se vio alterada, con problemas inesperados en lo que ni pensaba unos minutos antes. A las pocas horas regresó la electricidad y suspiré aliviado. Esto me dejó una lección: hay muchas cosas que tenemos que no valoramos y recién cuando nos faltan nos damos cuenta de los privilegiados que éramos al tenerlas. Seamos agradecidos por todo, sabiendo además que mientras a algunos nos resulta natural contar con ciertas cosas (materiales, afectivas, etc), hay muchísima gente que seguramente desearía estar en una posición similar y por diferentes razones, le resulta imposible.
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