agosto 13, 2017

“SI EL FUTSAL QUIERE SER PROFESIONAL, QUE SE PROFESIONALICE DE UNA VEZ”


¿Cómo vive un jugador de las viejas épocas la realidad  de nuestro deporte en la actualidad? Daniel “Lámpara” Paglione toca el tema con crudeza, más allá de contar los motivos por los cuales hace varios años que no regresa a la actividad.   

-¿Qué es de tu vida?
-Estoy con los chiquitos del baby de Estrella de Maldonado y en cancha de once, dirigiendo la séptima de Tigre. Igual, siempre sigo atento a lo que pasa con el futsal. Nunca me fui. Es como el sol, aunque no lo veamos, siempre está...
-¿Por qué no trabajás en futsal?
-Quisiera dar una mano en Estrella, por por un tema de horarios, se me complica. Es una bestia Gastón Rey Serantes, por como pone el pecho. Pero para estar corriendo de una lado a otro y no rendir al máximo en ninguno, prefiero quedarme con los trabajos que tengo. 
-¿Y en Tigre?
-Este es mi tercer año. Llegué por intermedio de Fabián Castro, el Pepe. Yo había trabajado en cancha grande de Atlanta, J. J. Urquiza, Deportivo Merlo... Pero la experiencia de estar con juveniles en un club de Primera, hace que la vara esté más alta. Yo soy el técnico y de PF lo tengo a Rodrigo Villar, que además está en Hebraica con Nacho Cabral. Entonces siempre estamos hablando de futsal, lo mismo que con otros chicos que están en los cuerpos técnicos de Tigre y al mismo tiempo, en Estrella: Matías Castro,  Ezequiel Freire y Pablo Paradiso.
-¿Vas a ver partidos?
-No, siempre le prometo a los chicos que voy a ir y al final no lo hago. Es que juegan muy tarde y yo al día siguiente me levanto temprano. Me cuesta mucho. A Diego Campana -con quien fuimos compañeros en Argentinos- también le dije que iría a verlo, y al final tampoco...
-Jugaste en Argentinos, Ferro, Atlanta... ¿Por quién hacés más fuerza en el futsal de hoy?
-Por ninguno de los tres. Yo hincho por Estrella, pese a no haber jugado nunca acá al futsal. Este club se merece estar lo más arriba posible. Son muchos años de luchar en la B. En 2016 nos quedamos en la puerta contra Ferro o cuando nos ganó Banfield en los playoffs. Esperemos que alguna vez se nos pueda dar. A los demás les sigo la campaña, pero la camiseta está puesta en Estrella.
-¿Cuál fue tu mejor momento?
-Cuando pasé de Argentinos a Ferro, en el 99. Ese equipo era excelente, tanto a nivel futbolístico como humano: Diego Ares, el Tata Cerrutti, Pancho Vizgarra, que habían venido de Huracán. Además estaban Meirama, Meloni, Berú, Brunetti... Nos dirigieron el Oso y el Colorado García.
-¿Hiciste alguna moneda o pusiste más plata de la que sacaste?
- (Risas) Yo dirigía las inferiores y lo que te pagaban en ese tiempo te rendía... Es cierto que todavía no me había casado, pero lo poco que sacaba, me servía. Tengo lindos recuerdos de eso.
-A ver uno...
-Una vez jugábamos en cancha de Villa Modelo cuando ellos salieron campeones, con Caruso y compañía. Yo venía de dirigir toda la tira y a la noche era el partido de primera. Ya las piernas no te daban... Ahora es distinto. Creció mucho. Los técnicos están más preparados. Y en lo deportivo, no éramos improvisados, pero jugábamos más al baby que al futsal.
-¿Qué pensás cuando actualmente casi no hay pases que se hagan sin plata de por medio?
-Me pone mal. Eso siempre lo hablé con dirigentes como Pío Fernández, José Lopolito, Osvaldo Scocchera... Esto tiene que ser así: si es profesional, que se profesionalice de una vez; y sino que sea amateur y listo. Pero no puede ser que si no hay contratos, se pida el dinero que se está pidiendo. ¿Cómo puede ser que un jugador quiera cobrar 4 o 5 mil pesos por mes y la paga sea en negro? Si el contrato registrado en AFA no existe. Para eso, que armen una liga profesional, que dejen 10 o 15 equipos en condiciones de pagar legalmente y el resto que sea amateur.
-¿En tu época cómo era?
-En Ferro le decíamos a Pío que si ganábamos tres partidos seguidos, nos hagan un asado. Jugábamos por el paty. Y eso que entrenábamos todos los días. ¿Vos sabés los jugadores que había en esa época? De ahí salieron el Gallego Sánchez, Giustozzi, Petillo, Parrilla. Me cansaría de nombrar cracks. Se me pone la piel de gallina. Los pibes de la primera de Ferro pagaban la cuota. Por eso no puede ser que ahora venga uno y quiera diez lucas pero que sólo pueda entrenar de noche porque trabaja de otra cosa. Si pretende ser profesional, que se dedique sólo a esta actividad.  Eso lo pienso y me pone mal.
-Entonces, ¿no hay vuelta al futsal por el momento?
-Quiero arrancar y más allá de los horarios, me tiro para atrás porque veo que hay cosas que están mal y no podés corregir. Entonces me quedo en mi casa tranquilo, veo los resultados y doy mi apoyo incondiconal en Estrella.
-¿Cuál es el motivo de tu apodo?
-Cuando era chico y jugaba cancha de once en Atlanta, me decían Lamparita. Me lo puso mi amigo Carlos Brunetti y después quedó hasta estos días. Nunca supe el motivo, tampoco lo pregunté. La cuestión es que me conocen más por Lámpara que por Daniel. Incluso en mis trabajos me llaman así... Daniel Paglione, muchos ni saben quién es...

No hay comentarios: