El 14 de febrero Juan José Moirano cumplirá 36 años. Sin embargo, ya
no será oficialmente jugador de Parque, considerando que él mismo
decidió colgar los botines a fines de 2015. Sus últimos 40 minutos
correspondieron al encuentro que el Tricolor jugó ante Nueva Estrella y
que como consecuencia de la abultada victoria del elenco de Lugano,
terminó con Parque eliminado de la lucha por el ascenso, tras haber
realizado una gran campaña. En cuanto a Moirano, conversó con La Voz del
Futsal sobre este y otros temas:
¿Por qué decidiste retirarte?
El futsal está muy rápido, los jóvenes vuelan. Son canchas muy
grandes. Ahora todas son así. Y yo no quiero ser desparejo en
rendimiento con respecto a compañeros y rivales. A mí el cuerpo no me da
más. Son muchos años de deporte en mi vida. Tanto que el cuerpo me está
pasando factura. En 2015 me desgarré tres veces, tuve pubalgia... El
dolor que sentí cuando fui a ver al kinesiólogo no quiero sufrirlo más. Y
el motivo más importante es la familia: ya tengo nenas grandes y quiero
estar con ellas y con mi mujer, en mi casa, cenando tranquilo, sin la
presión de tener que entrenar tres veces por semana, y además el
partido... Ya le había prometido a ella que era el último año.
¿En tu cabeza prevalece la tristeza por el ascenso perdido o la alegría por una gran campaña?
Se te dijera que no estoy mal, sería mentira. Obviamente me causa
tristeza. Pero cuando empezó el año el objetivo era otro. Lo que a mí me
había propuesto Guido (Alonso) no pasaba tanto por ser jugador, si bien
dijo que me utilizaría como último hombre. Lo que sí necesitaba era una
cabeza de grupo, un referente como para llevar adelante un proyecto,
que era mantener una base de principio a fin del torneo, laburando con
distintas tácticas. Eso en Parque no se hizo nunca. El hecho de tener un
estilo de juego y esas cosas... Guido me llevó para eso. Pero con el
paso del tiempo se nos dieron los resultados. Y el grupo entendió que no
sólo se jugaba por el dinero sino por las cosas lindas que tiene el
fútbol, que no siempre pasan por la plata. Con la lesión de Fran
(Taliercio) se nos cayó una especie de técnico adentro de la cancha.
Pero cuando nos dimos cuenta que igual estábamos ahí arriba quisimos
seguir peleando. Al final terminamos siendo 22 o 23 jugadores. Es decir
que uno de los objetivos se cumplió. Fue un año muy bueno porque a
Parque se sumó la familia. Se fortaleció mucho el futsal y en 2016 se
agradecerá por todo lo que hicimos este año. Eso más allá de que no hay
que olvidarse que en 33 fechas estuvimos en zona de ascenso y recién en
la última quedamos afuera. Obviamente, por eso la tristeza estará
siempre.

Ahora, con la mente más fría, ¿cuáles fueron las causas de la derrota con Nueva Estrella?
El
partido no se dio como queríamos. Se planteó de una manera y
después no se dio. Si hubiéramos empezado en ventaja hubiera sido
diferente. Si lográbamos meter un gol de entrada, como lo habíamos
planificado, iba a ser muy difícil para ellos. No pudo ser. Ellos tenían
gente con gran experiencia y estos partidos te los ganan los grandes.
En cambio los nuestros son chicos jóvenes, eso sí, con un gran futuro.
¿Qué las vas a decir? Son esos días que te levantaste con el
pie izquierdo. Lo que hay que rescatar es nunca tuvimos un problema con
nadie, ni en el último partido ni a lo largo del año. En el fair play,
salimos cuartos. Estas cosas sirven.
¿Cómo viene el 2016 para vos?
Voy a estar ahí, ayudando, una vez por semana. El Bocha Batista y el
Negro Jorge me lo pidieron, al igual que los chicos. Me intentaron
convencer que siga jugando, pero ya no puedo. De todas maneras seguiré
ayudando a Parque en lo que necesite, desinteresadamente, para que pueda
lograr el ascenso. El plantel está convencido que puede hacerlo. Vamos a
traer refuerzos y estamos por el buen camino.
¿No quedará diezmado el plantel?
Mirá, a casi todos los vinieron a buscar de otros clubes. Pero esos
chicos, el mismo lunes, en vez que querer irse a otro lado dijeron: "En
el 2016 le rompemos el o... a todos y ascendemos. Nos quedamos todos".
Cuando yo veía esos mensajes en nuestro grupo de whatsapp no lo podía
creer. Ese mal gusto que quedó se va a revertir. Vamos a ir por la
revancha y el 2016 será muy bueno. La gerencia le va a dar más bola al
futsal, ojalá que con un presupuesto para los chicos. Hay que pensar que
estuvimos en desventaja: sin club, sin cancha, entrenando donde
podíamos, en cancha chica, sin techo, sin presupuesto. Así y todo
llegamos donde llegamos....
Hagamos un repaso de tu carrera: ¿cuál fue tu mejor momento y cuál el peor?
El
mejor fue a los 20 años, cuando Carlitos Lara nos dio la chance a los
pibes de ser la primera de Parque. Era el 2000, 2001... Y yo tuve la
suerte de ganarle a todos: Boca, San Lorenzo, River.... Con jugadores
como
Gulizia, el Chango Crosa, Citraro, el arquero Nico. Hicimos campañas muy
buenas.
Con respecto a la otra parte de la pregunta, pasé momentos muy complicados en lo personal, con pérdidas de seres
muy queridos. También sufrí problemas económicos. En la segunda rueda de
2008 llegué a pesar 84 kilos. Había dejado de jugar un tiempo. Kike
(Ocampo) me puso un par de minutos y no podía moverme. Ahí, con la ayuda
incondicional de mi mujer, salí adelante. Kike y mis amigos también me
apoyaron. Pensé que iba a dejar de jugar pero después volvía a la
normalidad y en el 2009 hicimos un campañón.
La máxima alegría y la tristeza más grande.
El ascenso de 2007 con Parque fue lo máximo. Más allá de ascender con el club que
amás, lo hice junto a un grupo de amigos, y eso no pasa muy seguido. No
tiene precio. Además había venido un gran arquero como Guisande y nos
dirigían Kike y Juan Carlos (Gorostisaga), que también le hizo mucho
bien al plantel. La mayor tristeza se me juntó ahora en diciembre, en la
misma noche: perder el ascenso y dejar de jugar. El tema me tuvo muy
mal. Porque al margen de no haber logrado la meta de llegar a una
primera de cancha grande, para lo que hice 11 años en inferiores de
Argentinos, sigo sintiéndome un privilegiado porque la gente me quiere, y
siguen eligiéndome.
Tu partido soñado...
El mejor lo jugué en 2008. Veníamos bien. Pero se nos lesionaron Fede
Zóccoli y Mati Núñez. Hasta el arquero estaba lesionado. Jugábamos
contra River en 3 de Febrero, por Fox Sports. Ellos ya tenían jugadores
pagos, con muchas figuras. Faltaban 5 minutos y perdíamos 6-3. Yo estaba
todo acalambrado. No daba más. Le dije a Kike: 'poneme que vamos por
todo'. Me dio bola y fuimos a apretar. Metimos tres goles seguidos. El
último mío. Parecía que lo iba a matar y se la piqué al arquero. Empate.
Y en la última jugada ellos fueron a buscarlo, pero erraron. En la
contra me fui sólo. Cabral me tocó y era sexta falta. La pateó Lucho
Pícoli y ganamos 7-6. Son esos partidos que te pasan una sóla vez en la
carrera. Me va a quedar para toda la vida porque encima lo tengo grabado
en videocassete. Además hice un gol muy lindo, contra Estrella de Boedo
en cancha de Argentinos. Tiré de mitad de cancha, el arquero se chocó
con otro rival y entró. Toda la cancha se paró para aplaudir...
¿Tu peor partido?
Sí, me lo acuerdo. Fue en el 2011. Newbery hizo una gran campaña y en
lo personal también, jugando con 31 años, y siendo referente. Llegamos a
la promoción. En la ida contra Juvencia ganamos 5-2. En la revancha, me
echaron a los 10 minutos. Al final perdimos. En ese partido le fallé a
mis compañeros, y a mí mismo.
Tirá un breve concepto de los otros lugares donde jugaste.
La experiencia en Italia fue muy linda. Me acuerdo llegamos por
intermedio de una persona y estábamos todos juntos: los cracks de Boca,
River, San Lorenzo. Con Fede Zóccoli humildemente, veníamos de Parque. A
nosotros dos y al Pato Benes, nos hicieron contrato; también a
Ruscica y a Lamborizio. A mí enseguida me llevaron a un equipo de Nápoli
que no tenía extranjeros. Fue una linda experiencia, pero
lamentablemente hay gente que por plata hace cualquier cosa. Nosotros
éramos conejitos de indias. Nos hicieron mal los papeles, incluso siendo
nietos de italianos. Esta persona se apuró con tal de que le pagaran
rápido. Estuve dos años. Siempre fui muy profesional. Además, me acuerdo
que lo llevé a Matías Lara, que tenía 15 años. Me hice cargo de él
allá. Hoy por hoy me lo agradece y está en uno de los mejores equipos de
todo Italia.
También pasaste por Jorge Newbery...
Llegué a través de Fede Zóccoli. Pero de Parque no tendría que
haberme ido nunca. Estoy arrepentido de haberlo hecho. Fue por malos
entendidos, frases cruzadas, temas de plata....La plata arruina muchas
cosas. La cuestión es que en 2010 me fui, cuando yo había dicho que en
Argentina, no jugaría en otro club que no fuera Parque. De Newbery me
alcanzan los dedos de una mano para nombrar a los que nos trataron bien:
los D'Alessandro padre e hijo, el profe Cristian y un par de jugadores.
Después, mucha gente me decepcionó. A mí me echaron muchas veces, pero
nunca de mala leche. Yo dentro de la cancha te puedo ir a trabar con
todo, pero después si querés voy con vos a comer una pizza. Eso ellos
nunca lo entendieron y cuando después volví a Parque, recibí insultos.
Estuve tres años en Newbery, pero no volvería.
¿Qué significa Parque en tu vida?
Ante
todo está la familia. Yo siempre les digo a los chicos que nunca
antepongan nada a la familia. Yo tuve la mala suerte de perder a mi
hermana, y a mi tío, que era como mi padre. Después de eso, está el
club. Parque es mi vida. Es un amor que muy pocos pueden tener por un
club. Cualquiera puede ser hincha de Boca, de River.... Pero no
cualquiera es de Parque. Me quedó esa frase del Bocha, después de perder
contra Nueva Estrella. Parque a mí me dio todo y es el club donde jugó
el más grande del mundo: el Diego. Además de los Batista, el Cuchu,
Riquelme, Tévez, Cagna, La Paglia, Marinelli, Coloccini, Insúa... y así
estaríamos todo el día. A mí Parque me abrió las puertas desde chico.
Todos se morían porque Ramón Maddoni los entrene y yo hasta dormí en su
casa. Yo estoy desesperado para que reabra la sede y poder ir a comer
ahí en vez de ir a cualquier lado un sábado a la noche. Quiero estar en
el buffet y ver a los pibes jugar, para hacer lo mismo que hacían los
más grandes cuando nos iban a ver a nosotros. Quiero estar ahí. Cada vez
es más grande el amor que le tengo.
¿Cómo lo ves al club hoy por hoy?
Cuando
muchos creían que Parque se caía, ahí estuvimos nosotros, que amamos el
club. Junto a un ejemplo como es el Bocha Batista. Con toda la gente
que vino, como Leche (La Paglia), los gerenciadores, Jorge... Es gente
que valora la familia, los amigos.... Y que va a crecer. Acordate lo que
te digo: cuando Parque vuelva a tener su cancha será lo que fue alguna
vez y más todavía.
¿A quién te gustaría agradecerle?
A
todos los que desde algún lugar estuvieron conmigo a lo largo de mi
carrera. Al grupo del ascenso de 2007, y al de 2015. Nunca sentí lo de
este año. Sentía que los chicos me respetaban, me escuchaban, y se
quedaban con lo que uno les decía. Les quiero agradecer por la paciencia
que me tuvieron y por el amor que me tuvieron. Ellos me dijeron que más
que un capitán, también fui un líder. Y por último, le quiero agradecer
a mis hijas y mi mujer. Sin ella no sería lo que soy, no tendría lo que
tengo y no estaría donde estoy. Ella me sacó de un pozo de diez metros
bajo tierra. Se quedó cuando muchos se fueron. Me acuerdo de cuando
volvía lesionado, cómo me bancaba: que poneme hielo, que prendeme el
yacuzzi, que esto, que lo otro... Quiero decirle que la amo con toda mi
alma.Lo mismo que a mis hijas, que gritaban 'papá' en la tribuna, que
cenaban sin mí porque yo tenía que entrenar, y que lloraron y festejaron
conmigo. Siempre.

El equipo que Peluca observó como el que le dio su máxima alegría: el del ascenso de 2007. Arriba, la noche que Parque cayó ante Nueva Estrella y que marcó su retiro de las canchas del futsal.