enero 22, 2016

FERNANDO LAVEZZI: "VER FUTSAL ME HACE MAL, ME TRAE MUCHA NOSTALGIA"



Un par de años atrás, para nuestra sección Los desaparecidos del Futsal, los recordábamos así:

Hoy: los hermanos Lavezzi

Ahora que gracias al Pocho, el apellido Lavezzi está en boca de todos, no viene mal recordar que anteriormente (sobre todo en la década pasada) hubo un período en que el futsal se tuteaba a diario con este apellido. Es que los hermanos Leonardo y Fernando Lavezzi tuvieron un prolongado paso por nuestra actividad. Ambos comenzaron en Racing, aunque Fernando provenía del fútbol de campo, donde había hecho buenas campañas en Platense y el exterior. En la Academia, fue fundamental su aporte para que el equipo regresara a Primera en 1999, ya que había descendido por primera vez en su historia el año anterior, actuando como local en la sede de Villa del Parque.
Cuando Racing se mudó a Avellaneda, la familia Lavezzi se hizo cargo del futsal de Lamadrid. No sólo ambos jugadores se dedicaron a coordinar la actividad: además, su padre Luis quedó como DT de los Carceleros, su mamá Liliana cobraba la entrada y hasta el perrito Tango -un pequeño caniche gris- acompañaba a Lama en cada cancha en la que les tocaba jugar.
En 2002 consiguieron el ascenso a Primera y allí repitieron grandes actuaciones. Leo se afirmó como un duro defensor y Fernando descolló en base a su notable categoría y a una capacidad goleadora que incluso le permitió ser convocado a la Selección en alguna oportunidad. No estuvo exento, tampoco, de quedar inmerso en el ojo de la tormenta, pues sus entredichos con árbitros y rivales eran casi tan famosos como su juego exquisito.
Luego de varios años al frente de la disciplina, en 2006 dejaron Lamadrid en manos de otro grupo de dirigentes, dedicándose sólo a jugar. Pero no fue lo mismo, ya que luego de efímeras etapas en Argentinos, Racing y un muy breve retorno a los Carceleros (lo que incluyó desacuerdos con los técnicos de turno), dejaron de jugar.
Hace ya varios años que no se los ve por las canchas del futsal, por lo que las nuevas generaciones, seguramente ignoren la estela brillante que dejaron, sobre todo Fernando, un crack de los que hoy en día, no abundan.  

HABLA EL GOLEADOR

Eso fue todo. Pero nos propusimos ir un paso más lejos y logramos contactar a ese exquisito goleador que fue Fernando. Algo sorprendido por la requisitoria, aunque halagado también, confirmó estar totalmente alejado de la actividad: "Estoy trabajando en una empresa", contó, y confesó que al futsal "lo extraño mucho, extraño esperar el domingo, y esas ganas de salir a la cancha, la adrenalina, la gente".
Le solicitamos que mencione su más lindo recuerdo, y no dudó: "Haber ascendido a primera con Lamadrid, club al que le guardo un cariño especial, junto a mi hermano y mi viejo, y en primera ser un club y equipo respetado por todos".
Tampoco titubeó a la hora de escoger su recuerdo más triste: "El día que tome la decisión de dejar de jugar", subrayó con una cuota de melancolía.
Como ya se mencionó en la nota, Luis, el padre de Fer y Leo, dirigió a aquel famoso equipo de Lamadrid. Pero hoy, al igual que los hermanos, dejó de frecuentar el ambiente: "Mi viejo está jubilado y dedicado a la canaricultura". En relación al resto de la familia, informó: "Mi hermano ahí anda, trabajando y con dos hermosas nenas, Agustina y Mayra. Y mi vieja sigue como profesora de un colegio".
Pese a que se lo vio poco por las canchas, dijo que fue a ver bastantes partidos de futsal. "Pero me hace mal, me trae mucha nostalgia", desliza. A propósito de alguna posibilidad de dedicarse a la dirección técnica, sostuvo: "Lo pensé varias veces, tampoco tuve propuestas interesantes".
Le pedimos que se autodefina como jugador: "Pregunta difícil -se excusa- ya que hablar de uno mismo.... Te puedo decir que fui un futbolista sencillo, al que no le gustaba perder nunca, con ganas de superarse siempre y que nunca dejó nada sin entregar dentro de una cancha".
Para cerrar la nota, no quiso dejar de mencionar: "Quiero agradecer a toda la gente hermosa que nos acompañó y brindó su apoyo incondicional durante toda nuestra permanencia en Lamadrid, ya que fue todo a pulmón, en especial a Adrián Mallo. Quiero decirle al mundo del futsal que los recuerdo con mucho cariño y si con algunos nos equivocamos les pedimos disculpas".

Argentinos 2006. El mayor de los Lavezzi, con el número 8 al final de la fila inferior. Su hermano ese día no fue citado por Beto Coronel.

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