febrero 18, 2017

JUGÓ CASI TODO 2016 CON LIGAMENTOS ROTOS, Y SALIÓ GOLEADOR DEL AÑO


No es ninguna novedad que el máximo goleador de la historia del futsal contando todas las categorías es Maximiliano Tapia, quien en marzo cumplirá 36 años. Tampoco es noticia, que en la temporada pasada haya vuelto a ser el jugador que más goles convirtió considerando las tres categorías (44 tantos, puesto compartido con Sanz, de Segunda División).
Pero lo que sí es un dato nunca revelado públicamente, es que el artillero de Villa Modelo jugó durante la mayor parte del año con una rotura de ligamentos, y así y todo, su notable poder de fuego no sólo no mermó, sino que fue a partir del segundo semestre que comenzó a mejorar la puntería hasta alcanzar nuevamente la posición más elevada en la tabla de goleadores. Hoy, por primera vez habla en forma pública del excepcional caso que le tocó protagonizar y de lo que espera para este 2017. 
-¿Qué opinás del cambio de dirección técnica en Villa Modelo?
-Estas primeras semanas están siendo duras. Estamos entrenando desde el 30 de enero todos los días. Y la verdad, muy contento por el cuerpo técnico (asumió Sebastián Carrizo), por las ganas y la humildad que tienen y sobre todo, porque quieren volver a poner al club donde todos queremos.
-¿Cómo estás en lo personal?
-Muy bien. Nunca pensé volver a hacer una pretemporada tan dura. Pero estoy con más ganas que nunca.
-¿Es cierto que jugaste con rotura de ligamentos en 2016?
-Sí, me lesioné en la sexta fecha de la primera rueda, con Franja de Oro.
-¿Cómo sucedió?
-Me lesioné solo. Faltaban apenas 25 segundos. Nuestro arquero sacó largo. Yo salté. Al caer sentí un ruido y que se me fue la rodilla. 
-¿Cómo reaccionaste  cuando el médico te dijo que eran los ligamentos?
-Fue todo muy raro. El día del partido estaba triste porque sentía dentro mío que me había roto. Pero al otro día no tenía ni hinchado, caminaba y podía correr sin dolor. Me mandaron a hacer una resonancia y ahí salió la rotura. Y obvio, me cayó como un balde de agua helada. Volví a jugar después de perderme dos partidos y contra todos los pronósticos, que me decían que no podía entrar más a una cancha y debía operarme.
-¿Cómo lograste volver a jugar y encima, a meter tantos goles?
-Gracias a un gran amigo, el masajista al "Buchi" Elvio Aliende, papá de Damián (ahora delegado en Camioneros). Por él y a su tratamiento, jugué el resto del torneo sin dolor ni molestias. Conseguí tantos goles sólo gracias a mis compañeros. Sin ellos no hubiera sido posible.
-¿Por qué no quisiste decirlo durante el campeonato?
-No fue nada premeditado el hecho de no decirlo. Es más, a quién me preguntaba se lo contaba. Pero decidí tomarlo con calma.
-¿Este año tenés previsto operarte?
-La verdad, no lo tengo planeado. No siento dolores ni molestias y puedo hacer todo normalmente.
-¿Lo ves a Modelo con chances de subir?
-Creo que con humildad, sacrificio y confianza, sí. Pero hay que ir paso a paso y seguir trabajando como hasta ahora.
-¿Te gustaría agradecerle a alguien?
-Como siempre, me gustaría mandarle un beso a enorme a mi gran familia. Sin ellos, tampoco podría seguir disfrutando de este deporte que amo. Para mis hijos Martina y Agustín, mi mujer Paula que es mi sostén y se aguanta todo. Es obvio que también para mi viejo (Ricardo) que está siempre y de vuelta. Y por último, a Buchi. Gracias a él logré de nuevo cumplir el sueño de salir goleador y jugar tras la lesión.