febrero 16, 2012

"JAMÁS SE ME OCURRIÓ DEJAR EL BARCO A LA DERIVA"



Jorge Sarkis es uno de los pocos entrenadores que, habiendo trabajado el año pasado, no se reubicó en ningún otro espacio relacionado al futsal, después de haber dejado la entidad que dirigía. En su caso, El Talar fue el club en el cual estuvo tres años. “Tuve ganas y chances de trabajar en otro lado, pero prevaleció la razón”, dice el Turco, que, según profundiza, necesitaba tomarse un descanso:
-¿Cómo estás ahora?
-Muy tranquilo, precisaba descansar un poco. Tengo  otro trabajo que me insume de 10 a 12 horas por día. Yo llegaba a casa y a la hora y media me iba para el club. Volvía a las 12:30 o la una de la mañana y y al otro día, de nuevo seis menos cuarto arriba. Era mejor parar la pelota y volver con la cabeza fresca.
-¿Vas a desconectarte totalmente del futsal?
-Mirá, si bien me voy a desconectar, no voy a dejar de ir a ver partidos, hay que estar al día con nuestro deporte, a lo que se juega, cómo se juega, como progresa, o no, tanto la parte técnica, táctica, de fundamentos, las acciones de juego, lo físico; ver que tienen los equipos, sus jugadores, sus sistemas ofensivos y defensivos… No hay que no dejarse estar.
-¿Querés opinar sobre esta nueva etapa que está atravesando El Talar?
-Claro. Está bien que hayan apostado a gente del club, porque Guido (Catelani) sabe cuál es la esencia social de esa institución y qué es lo que buscan deportivamente. Yo les deseo que les vaya increíblemente bien, porque es gente de primera. A mí me trataron como si me hubiese criado ahí y estoy totalmente agradecido. Considero al Talar como una casa.
-A los largo de tres años el equipo no logró despegar de los últimos puestos. Con la mente más fría, ¿tenés una explicación de lo que falló?
-Sí...!!!, pero eso queda para el cuerpo técnico, los jugadores y los dirigentes. Lo que corresponde a cada uno de nosotros.
-¿Y si te pidiera que hagas una autocrítica?
-Todos nos equivocamos en todos los órdenes de la vida. Es largo si tengo que explayarme. Pero resumiendo, te puedo decir que influyó mucho el cansancio que me llevó a tomarme este parate. Si estás cansado mentalmente se te empiezan a escapar varios detalles que terminan siendo decisivos muchas veces.
-¿Por qué no renunciaste antes?
-Porque jamás se me ocurrió dejar el barco a mitad de camino, a la deriva. Fue un grupo increíble aquel, y como fuera los iba a llevar hasta el final. Y lo hicimos siempre mirándonos todos a los ojos, nadie le falló a nadie.... Hay que entender que uno sin el grupo no es nada ni nadie... y en una campaña que no fue buena, empezamos todos y terminamos todos con respeto y amistad.

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