LA VOZ DEL FUTSAL - ESTADÍSTICAS

Barrio por barrio, club pr club

noviembre 08, 2020

LOS DE NICOLA

 

A veces, los cambios suelen ser bruscos e inesperados, como se vio en el posteo anterior, a propósito de Diego Giustozzi. En otras oportunidades, son mucho más graduales y llevan más tiempo, pero se trata de cambios, al fin. Como claro ejemplo, se podría poner a los De Nicola, una familia muy vinculada a la actividad, a partir de la incursión de Alejandro en la década del Noventa. Cuando fue tomada la fotografía que ilustra esta nota, ya corría el año 2008. El “pequeño” Lucas Nazareno jugaba en la séptima de San Lorenzo. Nacido el 6 de noviembre de 1996 –justamente dos días atrás cumplió 24 años- era uno de los integrantes del plantel azulgrana que, el día de la foto, jugó ante Pinocho. Entretanto, su papá, que estaba en el estadio en carácter de espectador, ya dirigía a la primera de Caballito, luego de haber tenido un paso muy exitoso por el Ciclón.

Los años fueron transcurriendo. En el largo camino de las inferiores Lucas modificó su trayectoria, yéndose a las divisiones menores de Caballito. En el club de la calle Nicasio Oroño escaló división tras división, hasta hacer su debut en la primera, si bien muy pronto emigraría hacia otro destino futsalero. En 2018, recaló en Vélez, que iniciaba su recorrido en el futsal de AFA, dirigido por Javier Arce, quien a su vez, había sido jugador de De Nicola padre, unas cuantas temporadas antes, en San Lorenzo. Así, se cerraba un curioso pero para nada extraño círculo, que incluía a padre, hijo, jugador y técnico. 

Fotos: la séptima de CASLA en 2008, con Lucas De Nicola, en el último lugar de la fila inferior.. Arriba, con su papá, Alejandro.

noviembre 06, 2020

GIUSTOZZI, DE LA PREOCUPACIÓN AL JÚBILO

 


 A veces la vida acerca hechos sorprendentes. En un abrir y cerrar de ojos pueden cambiar muchas cosas de manera inesperada. Algo así le sucedió a Diego Giustozzi, que en agosto de 2013 le concedió a La Voz del Futsal un reportaje que titulamos: “Trato de pensar en positivo pero no sé por qué todavía no puedo jugar”.De aquel día, es la foto que ilustra esta nota.

Giustozzi regresaba al país. Había jugado en España e Italia y volvía a River, luego de una extensa trayectoria en el futsal europeo. El 20 de mayo de 2013 formalizaba su vínculo con el club donde dirigía Facundo Ruscica, pero la AFA no lo habilitada pues todavía no había llegado su transfer. Y ya estábamos en agosto…

Decía Diego: “Uno tiene ganas de competir. Pero bueno, es lo que hay y por ahora, debo conformarme con aportar desde los entrenamientos y alentar en los partidos. Yo trato de pensar en positivo. Pero la verdad que no sé bien qué es lo pasa. Son cosas que no entiendo y no me quiero meter”.  

Finalmente, la habilitación llegó y el jugador logró estar presente en el último tramo del torneo. Pero la sorpresa estaba al caer: en el verano del 2014, se convertía en el DT de la Selección Nacional. En marzo de ese año tuvo su debut al frente de la albiceleste y lo que sigue es una historia más conocida, que tuvo su broche de oro con la coronación como Argentina Campeón Mundial 2016. Unos tres años atrás, la contrariedad por no poder jugar invadía a Giustozzi, quien durante la entrevista, entregaba estas tres opiniones:

-¿Te quedás en la Argentina definitivamente?

-No sé si tan así, aunque al menos un año me quedaré, ya que di mi palabra. Soy feliz acá y a nivel familiar también me interesa seguir en el país.

-¿Y si después te cae algún ofrecimiento del exterior?

-Como jugador, a Europa no vuelvo más. Ya es una decisión tomada. Si hay alguna posibilidad de volver como entrenador, lo evaluaré. Igual, hoy por hoy sólo tengo la cabeza en River.

-¿Cuál es el recuerdo que más te marcó de tu anterior etapa?

-Uno triste: cuando perdimos la final contra Tigre, en el 98. Eran otras épocas, otro futsal, otra gente. El técnico era Vicente De Luise, que es parecido a Facundo en su forma de trabajar. Por eso ahora quiero tener una revancha de aquella final, aparte porque acaba de salir campeón Boca.  

En el Clausura, el conjunto xeneize volvió a ser campeón y River terminó en el cuarto  lugar. El deseo de Giustozzi en este sentido no se cumplió, aunque sí pudo terminar su carrera futbolística en el club del cual es hincha y hasta convirtió un gol. Unas semanas más tarde, lo esperaba una de las grandes sorpresas de su vida.

noviembre 04, 2020

PICHONES DE CRACK EN UNA NOCHE DE RADIO

 

En uno de los primeros programas de La Voz del Futsal en Radio (segundo semestre de 2002), recibí la visita de dos goleadores de las inferiores de Franja de Oro: Sebastián Iribarne y Nicolás Cupito. En la temporada 2002, ambos estaban pasando por una notable racha goleadora en la cuarta división del club de Nueva Pompeya. Por ende, eran grandes artífices de las buenas actuaciones de Franja en este torneo. Poco después, los dos llegaron a la primera división y se afianzaron en la máxima categoría. La trayectoria futsalera de Cupito, no se estiró demasiado y siendo muy joven todavía, dejó de jugar. Se mantuvo en actividad hasta 2008. En 2011, después de un par de años inactivo, regresó pero nada más fue por esa temporada. Así y todo, a lo largo de su campaña totalizó casi cien goles.

Iribarne construyó una extensa campaña, que aún perdura. En 2007 se marchó a Italia, donde permaneció numerosas temporadas. A su regresó, actuó en La Ñata, Kimberley y 17 de Agosto. Sólo en la Argentina, convirtió aproximadamente 160 goles.

En relación a la visita de ambos a la radio, ésta se había producido cuando tenían 15 años. Los llevó hacia la emisora Daniel Pacín, directivo de la institución de Pompeya, quien en horario “pico” (pues el programa iba a primera hora de la noche) atravesó en su auto la Capital Federal y llegó a Vicente López poco después de comenzada la audición. Todavía recuerdo las disculpas que Daniel pidió por la demora que sufrieron. Pero su esfuerzo valió la pena y los tres pudieron relatar al aire sus sensaciones. Al tempo, Iribarne y Cupito dejaban atrás el camino de las inferiores para sumarse al mundo del futsal grande. 

Foto: los tres protagonistas de esta nota, unidos en la formación de Franja 2006. Pacín (el primero desde la izquierda, fila superior), Iribarne (segundo desde la izquierda, misma fila) y Cupito (último de la fila inferior).

noviembre 02, 2020

EL NOBLE GESTO DE DOS HERMANOS


 
Dos muchachos con los cuales mucho me he cruzado en mi periplo por las canchas, son los hermanos Porta. Leonardo y Javier estaban vinculados a Ferro en un principio, y cuando emigraron de la entidad verdolaga siguieron vinculados al futsal. Se los podía encontrar con asiduidad en las presentaciones de Caballito Júniors –donde Javier jugó e integró el cuerpo técnico-, aunque solían presenciar cantidad de partidos, atraídos por esta hermosa actividad. De tanto encontrarlos, entablé una buena relación con ellos. La estima, entiendo, era mutua, a tal punto, que en una oportunidad tuvieron un gesto que nunca olvidaré, y esta es una excelente ocasión para recordarlo.

Un sábado por la noche, cubrí un cotejo en el estadio de Estrella de Boedo. No puedo garantizarlo, pero pudo haber sido un Caballito-Rosario Central, en 2006. Quedamos con mi novia de entonces –esposa en la actualidad- en reunirnos luego del partido para ir al cine, algo que, por mi trabajo en el futsal (en horarios desacostumbrados para la gente “normal”), hacíamos realmente muy poco. Tratando de hacer buena letra, pacté con Romina un encuentro en la Avenida Cabildo, barrio de Belgrano. No sé si por un cálculo erróneo de mi parte, porque el inicio se atrasó o por qué motivo, mientras el encuentro se jugaba, supe que lamentablemente iba a ser imposible llegar a la hora acordada, lo que equivale a decir que en forma muy probable, en lugar de un momento de distensión, habría caras largas durante aquella salida de pareja. Y, peor aún, si me tomaba el colectivo de la línea 65 desde Avenida La Plata, como tenía pensado a priori, mi llegada se hubiera demorado tanto que a lo mejor ni valía la pena ver la película.

Pero Leo y Javier me salvaron esa noche. Les expliqué la situación y aunque sé que no les resultó cómodo atravesar una ciudad repleta de tránsito en esa hora complicada –máxime, porque ellos no iban muy lejos de la cancha de Estrella-, no pusieron ninguna objeción en alcanzarme hasta mi destino, en su auto. En el largo trayecto, mientras con impaciencia yo miraba a cada rato el reloj, obviamente, charlamos mucho de futsal. Tan atrasado estaba yo de acuerdo al horario convenido, que de todas maneras llegué tarde. Romina, acostumbrada, no se excedió en los reproches y al menos pudimos ver la película.

A los apurones bajé del auto aquel sábado por la noche. Siempre valoré el gesto de los Porta. Y si nunca les reiteré mi gratitud por lo que hicieron, ésta, queridos Leo y Javier, es una excelente oportunidad para agradecerles una vez más. 

Foto: Leo Porta es el que filma. Su hermano observa detrás de Seba Espigares (de buzo azul) y completa la escena, de traje, Martín "Mape" Figueira. 

octubre 31, 2020

LOS SCOCCHERA

 

Es muy posible que haya conocido a Osvaldo Schocchera el mismo día de la primera salida de La Voz del Futsal. Aquel viernes concurrí a la AFA para entregar las revistas y los delegados de la Segunda División estaban reunidos en el segundo piso. Osvaldo ya representaba a Social Parque, que en aquel 1998 hizo su debut en el futsal de la Asociación. Muy pronto, ya en el gimnasio de la calle Marcos Sastre, conocí a su esposa Mirtha. Emiliano, el hijo de ambos, jugaba en la tercera tricolor mientras en primera descollaban figuras como el Bocha Batista, Gastón Maddoni y Carlos Lara.

 En esa época me gustaba coleccionar camisetas. Me atreví a pedirle a Osvaldo una de su club. Con sorpresa, sólo unos días después, vi como se apareció en la AFA, no sólo con una camiseta: también con un pantaloncito y hasta creo que con un par de medias para obsequiarme.

Los dirigentes y delegados suelen solicitar notas sobre sus respectivas instituciones. No está mal. Todo lo contrario. Pero lo que me llamaba la atención de Osvaldo, era que dentro de su alcance, daba todo sin pedir nada a cambio. Durante muchos años, Parque aportó una publicidad para la revista. En todo ese tiempo, no recuerdo que Scocchera me haya sugerido que le hiciera un reportaje a un jugador o a un técnico. Su sentimiento por la institución, entiendo, estaba al margen de esas cuestiones.

El perfil de Mirtha era parecido, aunque ella lo exteriorizaba de otra manera. Una noche, en AFA, recorrió pasillos, golpeó puertas y habló con gente que ni conocía, porque Emiliano, recién arribado a Italia después de un paso por San Lorenzo, no podía debutar en el Chievo Verona. El transfer todavía no había llegado y ella no se quedó quieta hasta no haber agotado sus posibilidades de solucionar el tema.

“Memo” regresó en 2011 de su largo periplo en el calcio. Personalmente, mi relación con él, fue tan buena como con sus padres. Después de pasar por Parque 17 de Agosto, Nueva Estrella y Newbery se dedicó a la dirección técnica en esta misma institución, a la que, ya con el buzo de entrenador, hizo llegar a la Primera División. Su padre llegó a disfrutar de esta conquista. Poco después, en el verano de 2017, falleció. Había tenido, además, una importante participación en la organización de las categorías promocionales, siendo uno de los fundadores de una liga, cuando quizás muy pocos pensaban en darle competencia de futsal a chicos menores a la octava división.

Ya no está más su padre, pero ahora como DT de River y seguramente, a futuro, más allá del nombre de una u otra institución puntual, gracias a Emiliano, el futsal y el apellido Scocchera continúan íntimamente ligados. 

Foto: Pasión Futsal.

octubre 30, 2020

LA NOCHE DE LOS CHORIPANES INTOCABLES

 En octubre de 1999, los partidos televisados se disputaban los jueves por la noche en el Cedem de Tres de Febrero. En ese momento la transmisión comandada por Osvaldo Yankillevich se grababa para ser emitida posteriormente, por un canal de cable. De mi memoria nunca se fue un partido jugado en Caseros, entre River y Ferro. No porque haya sido un gran espectáculo. Y a decir verdad, si quizás lo fue, no es por esto que lo recuerdo. Ni siquiera registro en mi mente el resultado de aquel encuentro. En cambio, tengo muy presente que esta noche, pudo haber sido la que más hambre pasé en una cancha de futsal.

Había salido de mi casa temprano. Supongo que almorcé normalmente y después de ocupar la tarde en cuestiones personales que no me permitieron comer nada más, salí rumbo a Caseros en el anochecer. Hice una combinación de colectivo y tren, arribando al gimnasio con la esperanza de que hubiera allí un restaurante, buffet, kiosco o cualquier espacio gastronómico que me permitiera mitigar un hambre que ya era muy fuerte. Con la ilusión de poder hacerlo, no quise comer nada en el camino, por la prisa que llevaba y porque nunca fui partidario de ingerir nada en la calle, de no ser estrictamente necesario. Sin embargo, esta vez me arrepentí, ya que en el gimnasio nada había para saciar mi necesidad.

En realidad, sí había. Y mucho, pero sólo pude conformarme con el olor… Aquí está la parte “jugosa” de la anécdota: dentro del predio se estaban cocinando unos chorizos y por supuesto, hacia allí me dirigí con el objetivo de efectuar la urgente adquisición de un choripán. Sin embargo, me detuvo la negativa de uno de los encargados de la parrilla, que me dijo algo así: “No, esto no está a la venta, es para la gente de la transmisión, que viene a comer al final del partido”. Creo que insistí una vez más pero no hubo caso, el hombre volvió a negarse a entregarme el chori. Me quedaban dos posibilidades: una, era esperar a que finalizaran el encuentro y la transmisión, para luego entablar contacto con Yankillevich, que seguramente me habría invitado a quedarme a cenar con ellos. Pero todavía no tenía tanta confianza con Osvaldo y además, entiendo que esto no hubiera demorado menos de una hora. Opté por la segunda: aguantarme la nada agradable sensación de estómago vacío y regresar presurosamente a casa, para mitigar, cerca de la medianoche, el hambre acumulado por horas y horas. 

Foto: una formación del Ferro '99. 

octubre 28, 2020

UNA "VOCECITA" EN EL TELÉFONO

 


Corría el año 2002, o 2003. En forma paralela a mi labor como editor de La Voz del Futsal (por el momento era sólo la revista y el programa radial, nada de Internet) yo tenía un trabajo como empleado administrativo de una entidad deportiva. En aquella oficina en la que me encontraba, el teléfono de línea sonaba en forma constante y yo era el encargado de atenderlo.

Una tarde, sonó la campanilla, levanté el tubo y del otro lado de la línea, alguien con una vocecita realmente muy finita, me sorprendió al preguntarme por una cuestión sobre el futsal. Según lo que recuerdo, pretendía que yo le diera un dato acerca de resultados y/o goleadores de una categoría de inferiores de Primera B. Era una información que salía en la revista cada viernes, pero, al parecer, este lector no podía sostener la intriga, ya que era uno de los goleadores de aquel campeonato.  El chico del inoportuno llamado era Santiago Basile, y éste fue mi primer contacto con él. Así, trató de averiguar el dato por parte del mismísimo director de la revista, algo a lo que por otra parte, yo ya estaba bastante acostumbrado, pues no Basile no era el único que lo hacía, aunque, eso sí, no a mi teléfono laboral.

Muy pocos en el ambiente del futsal tenían este número. Quizás podían contarse con los dedos de una mano. Pero el pequeño Basile, jugador de All Boys Saavedra, logró conseguirlo y llamar, equipado con tanto o más atrevimiento con el que encaró a los defensores rivales en el transcurso de su prolongada trayectoria. 

Foto: Basile y César González (su DT en All Boys Saavedra) en 2006.

octubre 26, 2020

EN FURGÓN A CASEROS, LA NOCHE DEL ASCENSO DE MODELO

 

Villa Modelo, el día de su primer ascenso a la A.

 

A lo largo de mi actividad periodística en el futsal, mi periplo por las canchas se valió de viajes en diferentes medios de transporte. El tren y sobre todo la bicicleta, eran mis preferidos. Y a veces, debía combinarlos. Esto se daba por ejemplo, cuando asistía a los partidos programados en el Cedem de Tres de Febrero, cercano a la estación Caseros del Ferrocarril San Martín. Allá por 1998, los encuentros televisados pasaron de la sede de Platense, hacia este gimnasio, más amplio y con un estadio de dimensiones más grandes. Debido a la modificación han sido unos cuantos los viajes que realicé hasta Caseros, subiendo con mi bicicleta al furgón, a partir de la estación La Paternal.

Uno de los partidos en los que recuerdo haber hecho esto, fue el que sostuvieron Villa Modelo y Juventud Unida, por la final del octogonal ’98. Los rojinegros ganaron y subieron a Primera, como el segundo equipo ascendido, detrás de San Lorenzo, que había sido campeón. Después del encuentro, tras haber hecho notas a protagonistas de los planteles, tuve la gran alegría de que un jugador de Juventud Unida –si mal no recuerdo su apellido era Chacón- me obsequió su pantaloncito con el escudo del club y el número cuatro. Muy contento, en medio del silencio de esa noche veraniega, recorrí en bici las aproximadamente ocho cuadras que separaban el gimnasio de la estación. Esperé el tren, subí al furgón y emprendí el regreso, nunca desprovisto de esa cuota de tensión que denotaba el viaje.

Confieso que me preocupaba un poco el hecho de hacer estas travesías por Capital y el Gran Buenos Aires, por el potencial peligro que podrían llegar a implicar. Durante los viajes de ida, en el anochecer, tenía la compañía de numerosos pasajeros, pero las vueltas, cerca de la medianoche, eran mucho más solitarias. Así y todo, creo que estas circunstancias nunca me detuvieron. ¿Por qué? Hay dos o tres hipótesis: las cosas allá por los Noventa estaban menos “picantes” que en estos tiempos, o a los veintitantos años, era yo el que estaba más predispuesto a correr este tipo de riesgos, que según hoy entiendo, eran absolutamente innecesarios, o bien, seguramente, una combinación de ambas.

octubre 25, 2020

HISTORIAS MÍNIMAS... Y FUTSALERAS

 


 
Hoy: Conductor de futsal por… ¡un día!

A mediados de 2002 resolví hacer un programa de radio, en forma paralela a la labor que ya venía desempeñando como editor de la revista La Voz del Futsal. Se emitía los jueves a las 19 o 20 hs. (francamente el horario exacto escapa a mi memoria) por AM 650. El estudio de la radio estaba en Vicente López, a pocas cuadras de la Avenida Maipú y General Paz.

El primer conductor del ciclo no fui yo, sino Leonardo Gentili, quien actualmente y desde hace varios años, es uno de los relatores de Radio La Red y trabaja en TNT Sports. En aquel entonces, a pulmón, él hacía una transmisión partidaria de Excursionistas. En el club del Bajo Belgrano nos conocimos y entablamos una relación de amistad. Leo hacía su transmisión en esta emisora, por eso, ofició de nexo para que yo también me sumara a la grilla de la 650. Además, si bien no le llamaba la atención el futsal, desinteresadamente aceptó conducir los primeros programas, en función de mi inexperiencia en materia radiofónica.

El ciclo radial proponía, entre otras cosas, la cobertura informativa del fin de semana anterior, con los resultados de los partidos de inferiores. Todavía no se había masificado Internet y para los protagonistas, conseguir esa data tan codiciada, era mucho más difícil que en la actualidad. Mucha gente de la actividad, recién se enteraba los jueves, cuando yo daba al aire los resultados.

Leo fue el conductor por… un día. Unas horas antes de la emisión del segundo programa, me avisó que no podría llegar a Vicente López. No me quedaba otra alternativa que largarme solo. A pesar de los nervios, realicé la conducción de “La Voz del Fusal en Radio”  (así se llamaba el envío) tanto esa noche como las semanas siguientes. El ciclo estaría al aire por casi cuatro años, siendo generador de numerosas anécdotas, algunas de las cuales, iremos desarrollando en este espacio. 

Pablo Wildau

Foto: eterdigital.com.ar

octubre 23, 2020

HISTORIAS MÍNIMAS… Y FUTSALERAS

 

Hoy: Un robo en Avellaneda

El viernes 9 de agosto de 2000, en el estadio de Racing, jugaron la Argentina y Guatemala. Era el tercer amistoso de una serie de tres, como parte de la preparación de ambos seleccionados para el Mundial que se disputaría unas semanas más tarde en este país centroamericano.

El equipo de Larrañaga se impuso sin mayores dificultades a su inferior oponente, dirigido por el brasileño Ferretti. Pero la anécdota no está vinculada a lo futbolístico sino a un incidente personal que tuve en mi llegada al gimnasio racinguista. ¿Qué sucedió? Cómo cada viernes desde junio del ’98, durante el calendario futsalero, era día de aparición de La Voz del Futsal. La diferencia, era que este viernes en particular, no habría reunión dirigencial en AFA –donde distribuía la revista entre los delegados- ya que la Comisión estaría
en Avellaneda.

En lugar de dirigirme al edificio de la calle Viamonte, yo también me encaminé hacia el escenario del amistoso internacional. Portando una caja de revistas, me subí a un colectivo en el centro porteño y descendí en la Avenida Belgrano, dispuesto a recorrer las pocas cuadras que me separaban del destino futsalero. Habré caminado sólo unos metros, por una de las calles que cortaban Belgrano, cuando me crucé con un muchacho que venia del lado contrario. Ya era de noche y no había más gente en las inmediaciones. Antes de que el cruce finalizara, el chico, de unos 16 o 17 años, se arrimó a preguntarme si tenía una bolsa. Extraña pregunta, que encubría otra intención. Apenas atiné a responderle, cuando disimuladamente me mostró un revólver plateado que llevaba entre sus ropas. Estaba siendo asaltado. Le entregué los billetes que llevaba en la riñonera. Serían el equivalente a 300 o 400 pesos de hoy. Procuré conservar la calma e incluso ser amable, tanto que le ofrecí las monedas que guardaba en otro compartimiento. No las quiso. El chico nunca se mostró agresivo, aunque tampoco dubitativo. Unos segundos después del robo, continuó su trayecto hacia el centro de Avellaneda, mientras yo seguí caminando hacia el gimnasio de la Academia.

Veinte años atrás, no había llegado el “furor” del robo de teléfonos celulares. Mucha gente todavía no los tenía y los pocos que había eran muy básicos. Yo llevaba conmigo, supongo que dentro de mi mochila, un viejo modelo de color gris y tapita, marca Movicom. Me alegré de que no me lo hubiera sustraído. Cuando llegué al estadio el partido ya estaba jugándose. Finalmente, la Selección goleó 11 a 4. El día anterior ganó 9 a 3 y el miércoles, lo había hecho por 11 a 0.

Foto: Argentina y Guatemala, posando juntos luego de medirse en cancha de Racing.

octubre 21, 2020

HISTORIAS MÍNIMAS… Y FUTSALERAS

 

Hoy: los Freijedo


 
“El futsal es el deporte de la familia”. La muletilla con la cual Osvaldo Yankillevich (pionero en la televisación de la actividad) caracterizaba a este deporte, encuentra en cada club de nuestra disciplina más de un exponente. Padres, hijos, hermanos… En relación a Glorias, específicamente, las familias que a lo largo de su historia sustentaron el futsal en base a su pasional esfuerzo, también se podrían contar de a unas cuantas. Sin dudas, uno de ellos, han sido los Freijedo. El hijo jugaba, la mamá cobraba las entradas y el papá era el delegado. Así de escueto, podría parecer muy simple la tarea de esta abnegada familia. Pero lo cierto es que ésta es solo una apretada síntesis, pues los tres se multiplicaban en diversos frentes, en función del sentimiento que los unía a la entidad de Tigre.

Marcelo, el hijo, era un aguerrido futbolista, que derrochaba sudor en cada cruce, aunque si bien se caracterizaba por lo batallador, no era ningún negado con la pelota al pie y también llegaba al gol con frecuencia. Tuvo una gran temporada, por ejemplo, en 2004, cuando marcó 39 goles entre Apertura y Clausura. Hizo casi toda su carrera en el mismo club, trayectoria que esporádicamente lo tuvo además en APV –lo llevó Guillermo Campos, que lo había dirigido en Glorias- y Las Heras. Marcelo se retiró unos diez años atrás. No pasó mucho tiempo cuando se produjo el fallecimiento de Guillermo, cuyo deceso aconteció pocas horas antes de que finalizara 2011. 

Foto: Marcelo, su papá y su hijo, en una entrega de premios.

octubre 19, 2020

INFERIORES: TODOS LOS CAMPEONES (1991-1995)

 


Luego de haber reseñado el período 1986-1990, continuamos con el historial de los campeones de inferiores. Aquí el ciclo 1991-1994. ¿Qué sucedió en 1995? Por un conflicto entre la AFA y los árbitros, ese campeonato no hubo actividad entre la cuarta y la octava división, que retomaron la competencia al año siguiente.

octubre 17, 2020

INFERIORES: LOS PRIMEROS CAMPEONES DE LA HISTORIA

 El Futsal AFA arrancó en 1986. Rosario central fue campeón en primera, y además hubo cinco torneos de inferiores que estaban catalogados de manera diferente a la de hoy. En 1987, ya se llamaban como en la actualidad, aunque sólo se disputaron torneos en las terceras y cuartas divisiones. Lo mismo sucedió en 1988 y 1989. En 1990 la actividad de extendió hasta la sexta. En 1991, también competirían en séptima y octava, aunque esto, es material para una próxima nota. 

Los campeones de cada categoría entre 1986 y 1990 fueron los siguientes (cabe aclarar que sólo existía la A y los torneos de ascenso se implementarían recién en 1998):


 

octubre 16, 2020

LOS CINCO GRANDES Y SUS "EXTRAÑAS" LOCALÍAS

 


Hoy, tiene uno de los mejores estadios de futsal del torneo local y muy lejos quedó de ejercer la localía en diversos puntos de la Ciudad y el GBA, pero hubo una época, sobre todo en los primeros años de la actividad, donde Boca fue una especie de equipo nómada, considerando las canchas donde recibió a sus adversarios. Por ejemplo, entre 1986 (el año de inicio de la disciplina en AFA) y 1990, jugó partidos en La Rural, Parque Sarmiento, Sp. Barracas, la Ciudad Deportiva de La Boca (predio que sí pertenecía a la institución), Yupanqui (Villa Lugano), Victoriano Arenas (Valentín Alsina) y Villa Modelo (Gerli).

River, jugó mayoritariamente en su estadio del anillo Monumental (cancha todavía habilitada, pero hoy desprovista de medidas reglamentarias para primera) pero también pasó esporádicamente por otros reductos entre 1986 y 1990, como La Rural, el club Boulogne, en el norte del GBA y Ciencia Labor (Villa Gral. Mitre, CABA).(foto).

Independiente pasó por el Gimnasio Bottaro y otra cancha que se encontraba en el predio de su estadio de cancha de once. También, por Villa Modelo, al igual que en tiempos más actuales.

En los primeros tiempos de Racing en AFA, la localía la ejercía en su sede de Villa del Parque, así como también le tocó jugar en canchas vecinas, como Gimnasia de Villa del Parque, San Remo (una cancha de Nogoyá 5014) o el club Villa Sahores (Villa del Parque).

Por su parte, a diferencia de los otros cuatro grandes, que entraron en 1986, San Lorenzo  recién lo hizo en 1998, actuando prácticamente siempre en su reducto de la Ciudad Deportiva. Una excepción, en aquellos primeros partidos, sucedió al tener su estadio suspendido por incidentes con Social Parque. Entonces, se mudó a Villa Lugano para ser local en el club Savio 80.

octubre 14, 2020

"MI MEJOR MOMENTO AÚN NO LLEGÓ"


 Glorias, River, Kimberley, nuevamente River, 17 de Agosto y una vez más Kimberley. Martín Persec, un súpero goleador con casi 600 gritos en primera, se prepara para iniciar un nuyevo período en la entidad de Devoto. "Reanudamos los entrenamientos hace dos semanas, con el entusiasmo de volver a competir en este 2020 y esperemos que así sea", le contó a La Voz del Futsal. Y luego respondió:

 ¿Qué recordás de tu debut en primera?

Tengo los mejores recuerdos, la verdad es que pasó de todo... lo primero fue que casi me pierdo de jugar el partido: al ser menor de 18 años no podía jugar en tercera y primera. Y me fui a cambiar con tercera esperando que alguien me confirme la citación para primera, y justo me vio un directivo de Glorias y me dio la orden. Me daba vergüenza decirles a mis compañeros que no me debía cambiar con ellos porque iba a debutar en primera, ya que me iban a cargar. Después me tocó hacer dos goles y que ganamos el clásico con Platense. Sebastián Mujica, el otro chico que había subido conmigo (él un par de fechas antes) tuvo que salir con un corte en el labio por un codazo... Eran picantes los clásicos esos... así que a a partir de ese incidente no nos quisieron poner mas para cuidarnos. La verdad que fue un partido inolvidable...

¿Cuál fue tu mejor momento como jugador?

El mejor momento pienso que aún no llegó, a veces medio en chiste y medio en verdad, comento con mis compañeros, que siento que todavía tengo mucho para crecer y aprender, que mi mejor versión aún no llegó. Hay muchas facetas del juego que debería interpretarlas y hacerlas mejor.... Y en lo fisico me esfuerzo mucho tanto en la alimentacion, el descanso y el entrenamiento, para mantenerme competitivo.

¿Y el peor?

Debe haber sido en el 2011 (jugaba en River), tuve una lesión en la rodilla que luego desencadenó en una cirujía, creo que durante todo ese año llegué a jugar menos de 10 partidos.

¿Tu mejor partido?

En el 2015, la final con Pinocho de la Copa Julio Grondona (actuaba para Kimberley). Estaba en juego el boleto a la Libertadores 2016, lo ganamos 4-2 y me tocó convertir en duplicado, mas alla de los goles fue un partido de esos donde te salen todas. Y creo que fue un partido bisagra en cuanto a lo mental, hasta ese año nunca me había tocado salir campeon, me saqué una mochila personal muy grande.

 ¿Y el peor?

Tuve varios jeje. No sé si los recuerdo como malo por un mal rendimiento mío, porque obviamente debe haber muchos partidos en los que jugue mal y quizá no los recuerdo... Pero una derrota que sufrí mucho fue con Alvear en 2015 , era la semi final de la Copa Argentina. Luego Alvear salio campeon ante Boca en la final y eso terminó aliviando un poco el dolor, pero en su momento, el dia de la derrota sentia que se nos escapaba la posibilidad de dar una vuelta más, contra un rival que en la previa era inferior... pero bueno, la verdad es que nos ganaron bien. Y terminaron siendo justos campeones. Todos aprendimos de ese Alvear Campeon.

¿Te dedicás a algo más aparte del futsal?

Soy contador, tambien en 2015 (me pasó de todo ese año) me recibí de contador público en la Universidad de Buenos Aires. Actualmente trabajo de eso y juego al futsal, Tengo doble vida jaja..

Con respecto a esta Cuarentena, en lo personal ¿qué es en lo que más te perjudicó?

En cuanto a lo extra deportivo, creo que lo que más se extraña es el abrazo con los seres queridos, el compartir momentos con la familia y los amigos... pero bueno, hay que aguantársela, no queda otra. Evitar los encuentros es la unica forma que tenemos hoy para cuidar a nuestros viejos y abuelos. Deportivamente hablando, nos vemos perjudicados en no poder hacer lo que nos gusta, pero la realidad es que estoy tranquilo porque durante la cuarentena hicimos las cosas bien, entrenamos todos los dias (vía Zoom), mantuvimos contacto con la nutricionista para no desfasarnos con los pesos.... así que ya estamos en el ruedo de nuevo. ¡Solo falta competir!

¿Y si tuvieras que encontrarle algo positivo?

Lo positivo fue aprovechar el tiempo para hacer cosas que en la vorágine de la semana normal es imposible. Cursos y capacitaciones respecto de mi profesion. Y en cuanto al futsal me interioricé un poco más en lo que es el futsal internacional, vi muchos partidos, participe de alguna que otra jornada... para seguir aprendiendo y creciendo en esto que me apasiona. Obviamente que al poner en la balanza nada puede igualar todo lo que se perdió y el daño que está causando esta pandemia a nivel mundial. Pero bueno, siempre es importante sacar algo positivo, incluso de los peores momentos, es la unica manera de no perder el tiempo, y no pensar que fue un año perdido.

Foto: twitter

octubre 11, 2020

"EL FUTSAL ES UN ESTILO DE VIDA"

 


 

Emanuel Santoro continúa en la conducción de la primera de Banfield, suceso que sin interrupciones, se da desde 2017. El DT del Taladro tiene apenas 34 años y su carrera en la dirección técnica ya lleva acumuladas varias temporadas, pues antes de trabajar con un plantel superior, también se desempeñó al mando de diversos equipos de divisiones inferiores. Acerca de estos temas, La Voz del Futsal conversó con él.

¿Qué recordás de tu debut como DT de primera?

Fue en marzo de 2017. El primer partido del año del ascenso. Cancha de América, versus Caballito como visitante. Ganamos 2 a 1, en un partido que sufrimos bastante. Caballito venía de la A, era un rival duro y nosotros teníamos muchos chicos que estaban dando sus primeros pasos.

¿Cuál fue tu mejor momento como DT?

Creo que este ciclo de 3 años lo elijo como un gran momento en general. Nos propusimos una serie de objetivos y logramos alcanzarlos progresivamente. Armar un equipo competitivo como los jugadores que veníamos formando en inferiores, ascender, mantenernos en Primera, quizá este año era el momento de dar el salto, pero la pandemia nos dejó con las ganas hasta el momento.

¿Y el peor?

Algunos momentos del último año fueron difíciles, cuando los resultados no se daban y tocaba ver la tabla al revés, e incluso esperar algún otro resultado. Por suerte pudimos mantener la categoría sin jugar Play Out, pero con altibajos en los rendimientos a lo largo del año que debemos mejorar. Realmente es un honor jugar en la elite de nuestro Futsal y lo disfrutamos cada vez que el equipo sale a la cancha,

¿Tu momento como jugador?

Como jugador muy pocos me conocen, o mejor dicho, me conocieron. Tengo 34 años recién, pero ya llevo más de una década retirado. Tengo un recuerdo muy lindo del año 2002, que jugaba en Villa Modelo en cuarta y la primera salió campeona en la A, era todo color de rosa en el club. Y después, los años siguientes, en Country de Banfield, junto a Juani Moris, sin dudas fueron inolvidables en todos los aspectos. Poder jugar con tus amigos, en el club de tu infancia, no tiene precio.

¿Y el peor?

Creo que el primer año, que tomé la decisión de dejar de jugar y dedicarme sólo a entrenar (quinta y cuarta, en ese momento). Entrañaba muchísimo el día a día del entrenamiento, pero ya era el momento de dejarle el lugar a los más jóvenes que venían atrás (y eran mejores que yo, obviamente).

¿Te dedicás a algo más aparte del futsal?

Soy periodista y editor de video, pero desde hace unos años estoy un tanto apartado de los medios. Mis actividades actualmente están vinculadas 100% al deporte. Además de Banfield, que es bastante full time, sigo trabajando con videos relacionados al deporte y en un proyecto de una escuela formativa de Futsal.

Con respecto a esta Cuarentena, en lo personal ¿qué es en lo que más te perjudicó?

Soy de disfrutar mucho el día a día de los entrenamientos, para mí el futsal es un estilo de vida. Y esas 4 o 5 horas en el club, son el momento más esperado. Tanto desde lo deportivo, como desde lo humano. Se hizo difícil la cuarentena tan extensa sin eso, pero de a poco lo estamos recuperando

¿Y si tuvieras que encontrarle algo positivo?

Dentro de este panorama adverso se pueden rescatar algunas cosas. Siempre, de lo malo, hay algo bueno. En primer lugar, que el grupo se mantuvo unido y se fortaleció. En segundo lugar, aprender a valorar lo que para nosotros antes era normal y hoy ya no lo es tanto. Desde lo personal, me sirvió para seguir capacitándome y también estrechar vínculos con muchos colegas de diferentes partes del mundo.

Foto: politicadelsur.com

octubre 09, 2020

"ME PREPARO PARA EL AÑO ENTERO Y NO PARA UN PARTIDO"

 

 

San Lorenzo, Caballito, Boca, nuevamente Caballito, 17 de Agosto, Newbery, Don Bosco y otra  vez Newbery… El currículum de Juan Bottinelli es muy amplio, pues además registra un paso por selecciones nacionales. Empezó su carrera en las inferiores azulgranas, debutó en primera siendo muy joven y enseguida se hizo notar tanto en el arco propio como en las redes contrarias. Muestra de ello, es una impresionante marca de aproximadamente 150 goles. Su récord personal, lo tuvo en el Clausura 2010 cuando convirtió 23, quedando muy cerca en el Apertura 2011, al hacer 21, en ambas ocasiones, jugando para Caballito. A los 33 años, está de vuelta en Newbery, donde ya había actuado en 2017.  

¿Qué recordás de tu debut en primera?

Si no recuerdo mal fue contra Sportivo Barracas, en una cancha semi techada, alambrada, para que la gente no pudiese entrar a la cancha.  Yo tenia 16 años y Ale De Nicola me hizo debutar. Entré al vestuario de San Lorenzo y estaban todos (el Monito Gramuglia, el Mono Ventresca, Lole Sandívar, Deslarmes, Minutella, el Negro Mónaco, el Chino Cabral, Sanfi Fernández, Huevo Digiglio) y le habían escondido la ropa justamente a Sanfi (se la devolvieron cuando terminó el primer tiempo). Y en lo personal cuando me tocó entrar Ale me dijo que siga haciendo lo que venía haciendo en mí división. Ganamos 7 a 1.

¿Cuál fue tu mejor momento como jugador?

Si tuviera que elegir, elijo el 2010 y 2011 en Caballito y en la Selección. Pero yo me sentí muy bien en Don Bosco, en 17 de Agosto y en Newbery. Me siento un arquero muy regular.

¿Y el peor?

Una etapa en Caballito en el 2013, y después de la lesión en Newbery, hasta que me puse bien físicamente.

¿Tu mejor partido?

No tengo uno puntual, por eso me considero un arquero regular, creo que por dónde me tocó jugar estuve a la altura. Siempre me adapté al objetivo que se planteó. Me preparo para el año entero y no para un partido.

¿Y el peor?

Varios, a mí gusto. El más reciente, en playoffs con Don Bosco, con Unión en Ezpeleta. Les pedí a mis compañeros que hicieran lo posible para que ellos no pateen más jaja... Eso sí, después tuve mí revancha.

¿Te dedicás a algo más aparte del futsal?

Trabajo para un frigorífico, vendiendo carne.

Con respecto a esta Cuarentena, en lo personal ¿qué es en lo que más te perjudicó?

Los horarios y la rutina por completo. Es como que nunca llegás a ordenarte con los horarios, el trabajo, el zoom con el colegio de mí hijo Ian (la que más corre es mí señora). Es como que no te alcanza el día.

¿Y si tuvieras que encontrarle algo positivo?

Como jugador, que uno aprende a ser más responsable o trata aún de ser más profesional en el sentido del cuidado personal y entrenar a conciencia. Esta vez fueron seis meses  sin competencia y no un mes, que es lo que se descansa entre un campeonato y otro. Hay que ser constante y saber lo que uno quiere con 33 años,  para no cansarte y decir “no entreno más”. A veces caés en el lugar justo, ya que este año en Newbery tenemos un grupo desde lo dirigencial, cuerpo técnico y jugadores, que no le aflojó nunca en ningún sentido, y se hizo más llevadero y muy productivo. Y en la vida cotidiana, que por más difícil que se vean las cosas si uno es perseverante y le mete huevo puede sacar cualquier situación adelante.

Foto: A Dos Toques.

octubre 07, 2020

LOS MÁXIMOS GOLEADORES DE HACE 5 AÑOS



  En la fiesta de AFA de 2015, Matías Edelstein y Nicanor Trifone recibieron sus respectivos premios, por haber sido goleadores de la A y la B. Al evento no concurrió Demián Silva, que lo hizo en la C. A continuación, los artilleros de las tres categorías (todavía no existía la D).  



octubre 05, 2020

LOS MÁXIMOS GOLEADORES DE HACE 15 AÑOS

 


Una curiosidad: el segundo, tercer y cuarto puesto de la tabla de goleadores del Apertura de Primera A fueron ocupados por jugadores del Sportivo Barracas, que ese año clasificaría para la Libertoadores junto con Pinocho, por haber sido el equipo que más puntos sacó en la tabla general, luego de Pinocho, campeón de ambos torneos. En la foto, el Bocha Ricardo Ramírez, Hernán Serra y José Costas (en ese orden).

Al margen de este hecho curioso, estos fueron los goleadores del Apertura y el Clausura de la A, y del torneo de la B (sin contabilizar los partidos de desempate ni playoffs).



octubre 03, 2020

LOS MÁXIMOS GOLEADORES DE HACE 10 AÑOS

 

Maximiliano Tapia, junto a su papá, Ricardo, al recibir el premio al goleador de la temporada 2010 de Primera B. En esta nota también detallamos como quedó la tabla de la A, tanto para el Apertura como en el Clausura. Cabe aclarar que no se sumaron los goles de playoffs (este año los torneos en la A se definieron por esa vía y ambos los obtuvo Pinocho) ni desempates.

 


 

octubre 02, 2020

LUIS BLASCO: SU FALLECIMIENTO

 


 
Entre 2003 y 2011 fue dirigente del futsal de Independiente. Fue la época de máximo esplendor del Rojo en la actividad. Luego, con el cambio de autoridades en su institución Luis Blasco se alejó y ya no volvió al futsal en la función dirigencial, si bien solía vérselo en algunos partidos donde jugaban futbolistas con los cuales había compartido muchos momentos en su club. También, como representante de Independiente, integró la Comisión de Futsal de AFA, mientras ésta fue encabezada por José Lopolito y por Mauricio Catelani.  


 
En lo personal, me tocó compartir con él numerosas jornadas, ya sea en los estadios como en el edificio de la calle Viamonte. Recuerdo una en especial, allá por 2009. Cubrí una jornada de inferiores en el Gimnasio Bottaro, con el Rojo como local. Después, para tercera y primera, la tira continuó por la noche en Villa Modelo. Con Luis al volante de su auto, su pequeño hijo, Luciano Camilli –que dirigía la cuarta división y jugaba en la primera- y su madre, fuimos desde Avellaneda hacia el estadio de Limay y De la Serna, en Gerli. 


 
Para mí, la extensa jornada resultó agotadora y quizás la recuerdo por eso. Para Luis, seguramente, fue una más de tantas, acostumbrado a transitar maratónicos domingos por espacio de años y años, encargándose de cada detalle en los siete partidos de la tira, muchas veces, casi en soledad.  

Blasco estaba internado desde hacía varios días. Falleció por Covid-19, si bien su estado se complicó por otros problemas de salud. Desde estas líneas, sentidas condolencias a sus familiares y seres queridos.

Fotos: con su amigo Rubén Freire (arriba), también hincha de Independiente. Abajo, junto a Eduardo Rossi, de Racing, con quien compartían la Comisión de Futsal. En el medio, entregando un premio en una fiesta de fin de año de AFA.