julio 29, 2010

LA INTIMIDAD DE LOS CLUBES. HOY: JORGE NEWBERY


2001 marcó el inicio del recorrido de la entidad de Versalles en el futsal. Ese mismo año, acaso de manera inesperada, subió a primera cuando los ascensos eran cinco, debido a una reestructuración para dotar a la división superior de plazas vacantes. Pero Newbery no hizo pie y descendió con varias fechas de antelación. En 2005, otra vez obtuvo el ascenso, ganando la final por los playoffs. Sin embargo, la historia se repitió y tras sólo una temporada, volvió a Segunda, sitio en el cual pemanece, siempre con sus deseos de ser protagonista.
«Tuvimos un bajón a mitad de campeonato, pero el equipo retomó el camino del triunfo y estamos esperanzados en entrar a los playoffs», asegura Hugo Ferreyra, delegado general Newbery.
Este año Pablo D’Alessandro dejó de jugar para dedicarse exclusivamente a la dirección técnica, a pesar de su corta edad (tiene 27 años). Según Ferreyra, aquella merma futbolística no hizo que peligrara su continuidad: «A nadie le gusta perder, pero a Pablo no se le cruzó por la cabeza renunciar ni a los dirigentes pedirle que se vaya, porque estamos muy seguros del proyecto y un par de malos resultados no pueden hacer tambalear todo. El es un técnico de inmenso futuro».
El entrenador es el hijo de Antonio D’Alessandro, que preside a la institución desde hace casi diez años, y bajo su supervisión también están las divisiones inferiores. «Estamos contentos porque casi todas las categorías pelean arriba, eso es algo que nos caracteriza desde hace un tiempo largo y que, por suerte, sigue vigente», señala Ferreyra, quien anteriormente fue delegado de APV y El Talar. «Cuando me llamaron de Newbery no dudé, para mí siempre se manejó con seriedad y por suerte no me equivoqué».
Con respecto a lo económico, la situación no difiere a la de la mayoría de los clubes: mucho sacrificio y trabajo a pulmón para hacerle frente a los numerosos gastos. «Dentro de todo estamos bien, pero si te agarra una jornada como la del domingo pasado, donde por lluvia se suspendió toda la tira, te mata. Tenés que pagarle al árbitro, a la policía, pero no te entra un peso de recaudación y encima hay que volver a jugar entresemana, donde vas a pérdida seguro».
A pesar del malhumor al que ningún dirigente sobrevive ante una contingencia como ésta, en Newbery no desean que el árbol tape el bosque. «Nosotros no dejamos de ser optimistas. Ahora se está planificando la ampliación del. La intención es empezar las obras para que pronto podamos volver a ser locales», apunta Ferreyra, en alusión a una posibilidad que existe de alargar el rectángulo de juego. Claro que para esto, entre otras cosas habría que derribar el muro que da hacia la calle Irigoyen, asunto nada sencillo. «Cuesta un montón, pero la Comisión ya se está organizando para obtener esos recursos, mediante rifas y eventos. Lo bueno es que acá nadie te contesta que no a la hora de colaborar». Alguna vez, el proyecto estaba basado en un subsidio municipal que nunca llegó. Hoy, en Newbery están convencidos de que la plata debe aparecer en base al esfuerzo de su misma gente.
En primera y tercera, la localía fue llevada a América del Sud, pues las medidas exigidas por la Comsión de Estadios sólo alcanzan para las inferiores. «El sueño es hacer la cancha propia. Cada vez que somos locales nos sale cerca de mil pesos, para algunos quizás represente poco, pero para nosotros es un gasto que incomoda y que se podría evitar», puntualiza el delegado. En tanto, el plantel superior es absolutamente amateur. «Los jugadores son concientes de que este es un club humilde y no hace falta aclararles que es imposible pagar viáticos o premios».
La cuota social -que depende de cada categoría- deben abonarla hasta los jugadores de tercera. Con eso, más las recaudaciones y algunos sponsors aportados por allegados, se solventa el presupuesto de la actividad. «No se manejan grandes cifras, pero todo ayuda», concluye el directivo. Además del futsal y del baby (están inscriptos en FAFI y FEFI), en la entidad rojinegra se practica patín y dos deportes de artes marciales. Un gimnasio de aparatos, una cancha de paddle y un par de canchas de papy fùtbol -todo otorgado en concesión- completan la geografía de una entidad barrial sumamente modesta, pero bendecida por un ímpetu admirable.
QUIEN ES QUIEN
Primera: Pablo D’Alessandro (DT); Cristian Portolesi (PF).
Tercera: Pablo D’Alessandro (DT); Germán Testa (PF).
Cuarta a Séptima: Sebastián Cennamo (DT); Germán Testa (PF); A. Fumaneri (AC).
Octava: PAblo D’Alessandro (DT); A. Fumaneri (AC).
Promocionales: Pablo D'Alessandro (DT).

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